Al menos una persona falleció tras producirse hoy el repentino colapso de un acantilado de 15 metros de alto, en la localidad de Gunung Kidul, de la provincia de Yogyakarta, en la isla indonesia de Java.

Las autoridades temen del deceso de otras ocho que quedaron sepultadas debido al suceso, ocurrido en ese accidente geográfico ubicado en un centro turístico de playa.

El derrumbe del acantilado tuvo lugar en las primeras horas de la tarde y cayó sobre 10 visitantes locales que disfrutaban de las bellezas de la zona en la parte baja del montículo, notificaron medios de prensa.

De acuerdo con los reportes, la falta de equipo adecuado ha obstaculizado las operaciones de rescate.

Cada año mueren centenares de personas a causa de este tipo de accidentes que son más habituales durante la estación lluviosa en Indonesia, entre los meses de noviembre y marzo.