El Gobierno de Nicaragua ha reiterado su voluntad de continuar avanzando en fortalecer el intercambio con la República de Honduras. Así lo dejó manifiesto el mandatario nicaragüense, Comandante Daniel Ortega, al recibir las cartas credenciales de la embajadora de ese país, Diana Gabriela Valladares Mejía.

Daniel indicó que con su homólogo Juan Orlando Hernández ha tenido varias reuniones donde se ha acordado fortalecer los vínculos de hermandad, al ser ambos no solo países vecinos sino también miembros de la Patria Latinoamericana y Caribeña.

Daniel señaló que hay un principio en común que es la defensa de la paz, lo cual pasa por el tema de la estabilidad, que a su vez tiene que ver con el combate al narcotráfico y al crimen organizado.

“El último acuerdo que tomamos con el Presidente Juan Orlando fue fortalecer esta lucha y fortalecer lógicamente lo que es el intercambio en el campo económico, comercial, cultural, en todos los campos; y seguir trabajando por el desarrollo del Golfo de Fonseca con los hermanos salvadoreños”, subrayó.

“Son retos que tenemos muy claros con la hermana República de Honduras y nos sentimos satisfechos de seguir cultivando estas relaciones con un pueblo hermano, el pueblo de Honduras, el pueblo de Morazán”, agregó Daniel.

Nicaragua es cuna de libertad

La Embajadora de Honduras agradeció por su parte el recibimiento y beneplácito para desempeñar su función como diplomática en Nicaragua y destacó el apoyo que el Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra y el pueblo de Nicaragua brindaron a la República de Honduras para que ésta se reincorporara al sistema regional y continental después de los sucesos políticos de junio de 2009.

“Su Gobierno, Señor Presidente, ha trazado rutas de entendimiento en la política exterior que ha servido para aproximarnos más, para romper barreras que nos hagan sentir más comprometidos con el futuro de dos pueblos que en lo cultural, en lo comercial y otros aspectos deben marchar juntos hacia un mejor destino”, expresó la diplomática.

Valladares afirmó que como Embajadora de Honduras trabajará en función de conservar la hermandad que une a ambos pueblos, porque al entregar sus cartas credenciales también está entregando su corazón y el del pueblo hondureño, porque Nicaragua es cuna de libertad, fue casa de los sueños unionistas de Francisco Morazán.

“Honduras está agradecida con su Gobierno, porque sirvió de mucho para que en el reciente pasado nos incorporáramos a la gran familia latinoamericana, así que tengo una misión muy grande por cumplir desde este momento, que Nicaragua y Honduras marchen unidas en los propósitos de trabajar por nuestros pueblos”, añadió.