La Organización Mundial de la Salud (OMS), indicó que todos los países deben mantener la vigilancia para evitar una posible expansión del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), que ha provocado la muerte de 20 personas en Corea del sur.

"Todos los países tendrían que estar preparados para la posibilidad de brotes como éste y de otras enfermedades infecciosas graves", señaló la OMS en un comunicado.

Sin embargo, el organismo sanitario internacional declinó, por ahora, declarar emergencia sanitaria, porque todavía "no se dan las condiciones".

"Este brote es una señal de alarma", manifestó Keiji Fukuda, subdirector general de la organización, en una reunión del comité de emergencia.

Los expertos también consideran que la fácil transmisión en Corea -donde se contabilizan más de 160 infectados- se debió a la falta de conocimiento del personal sanitario, deficientes medidas de control y prevención, entre otras causales.

No obstante, la OMS afirmó que tras un período de organización se iniciaron acciones para controlar la situación, agregando que no representaba una urgencia de salud pública de alcance internacional.

El virus causante del MERS, un coronavirus contra el cual no existe tratamiento ni vacuna, presenta una tasa de mortalidad de un 35 por ciento, según la OMS.

La víspera Alemania informó de un fallecido por la dolencia, un hombre de 68 años que se infectó durante un viaje a Arabia Saudita, nación donde se identificó el patógeno en 2012 y registra más de 950 personas afectadas, de las cuales 412 murieron.