El canciller Denis Moncada Colindres, representante de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), hizo un llamado a redefinir una estrategia de la organización de cara a su futuro, esto en el marco de la 45 Asamblea General del organismo: Presente y Futuro de la OEA.

“Actualmente lo que se intenta realizar en la OEA corresponde más a un reacomodo administrativo, presupuestario y funcional, que a la redefinición de una estrategia para el futuro de esta Organización”, declaró Moncada Colindres.

El representante nicaragüense recordó la “historia conocida” del pasado de la OEA, como “Ministerio de Colonias de los Estados Unidos”, el cual servía sólo para “avalar las invasiones, injerencismo y golpes de Estado que han sufrido nuestros pueblos a lo largo de la Historia”.

"El presente de la OEA es, en parte, la continuación de su pasado, con la diferencia que los países que la conforman, aspiran a transformarla para que responda a los intereses reales de sus pueblos y no a concepciones fundamentalistas de supuestos destinos preconcebidos”, agregó.

A continuación, intervención íntegra del Compañero Moncada Colindres:

Intervención del Vice canciller Denis Moncada Colindres en la 45 Asamblea General de la OEA: Presente y Futuro de la OEA.

Washington 15 de Junio 2015.

Señor Presidente,

Permítame felicitarlo por su elección como Presidente de esta Asamblea General, y saludar a los distinguidos Ministros de Relaciones Exteriores, Jefes de Delegación, Representantes ante la OEA, Secretario General Luis Almagro, Observadores Permanentes, Invitados especiales y miembros de la Prensa.

El presente y el futuro de la OEA está enclaustrado en su Carta fundacional, y también su pasado.

Su pasado es una historia conocida, cuyos referentes más notables se remontan a la Doctrina Monroe, al Destino Manifiesto, enunciado fundamentalista al creer que el destino de los Estados Unidos de Norteamérica es ser dueños, amos y señores de los Estados y las Naciones de este hemisferio y de sus recursos naturales.

También el marco de la guerra fría, utilizada para imponer dictaduras militares, violando los derechos humanos y las normas y principios del Derecho Internacional y el derecho de los pueblos que luchaban por su libertad, por su independencia, por su soberanía y por su libre determinación.

En ese contexto la OEA actuó y cumplió la misión para la que fue creada: ser el Ministerio de Colonias de los Estados Unidos y avalar las invasiones, injerencismo y golpes de Estado que han sufrido nuestros pueblos a lo largo de la Historia.

Eso es parte del pasado de esta Organización que desde su nacimiento se ha enraizado en Washington.

El presente de la OEA es, en parte, la continuación de su pasado, con la diferencia que los países que la conforman, aspiran a transformarla para que responda a los intereses reales de sus pueblos y no a concepciones fundamentalistas de supuestos destinos preconcebidos.

La Carta es parte de su presente en lo estratégico, como sus Normas Generales son el marco referencial de funcionamiento en lo administrativo.

Actualmente lo que se intenta realizar en la OEA corresponde más a un reacomodo administrativo, presupuestario y funcional, que a la redefinición de una estrategia para el futuro de esta Organización.

Hoy por hoy, la OEA continúa con el diseño de los denominados cuatro pilares fundamentales, que comprenden: Democracia, Derechos Humanos, Seguridad Multidimensional y el pilar-laberinto llamado Desarrollo Integral. Los arquitectos de este diseño residen en Washington.

Para que la OEA cambie y se transforme tendría que transmutarse su progenitor, lo cual es posible, pero el tiempo para su transformación es incierto.

Mientras se logran aclarar los nublados sobre el futuro de la OEA, la delegación de Nicaragua defenderá los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo la no injerencia y no intervención en los asuntos internos de los Estados; el respeto a la soberanía, independencia e integridad territorial de los Estados, la igualdad soberana de los Estados, el derecho a elegir libremente su sistema político, económico y social ; expresando nuestro rechazo y condena a las medidas unilaterales de efecto extraterritorial que afectan a Gobiernos legítimos y naciones de este hemisferio, como son las hermanas República Bolivariana de Venezuela y Cuba.

Conforme a las resoluciones de la ONU sobre la eliminación del colonialismo, continuaremos expresando nuestra solidaridad con el pueblo de Puerto Rico y su lucha por la independencia y con la demanda de libertad para Oskar Lopez Rivera, el prisionero político más antiguo de este hemisferio.

Concluyo Señor Presidente expresando nuestra felicitación al nuevo Secretario General de la OEA, Doctor Luis Almagro por su integración a la primera Asamblea General anual, después de su elección.

Muchas gracias Señor Presidente