Familiares, amigos y compañeros de trabajo dieron el último adiós al ingeniero José Marenco Cardenal, magistrado del Consejo Supremo Electoral, que falleció el pasado jueves.

La mañana de este domingo se realizó una misa de cuerpo presente en la Iglesia La Merced y posteriormente el cortejo fúnebre salió rumbo al Cementerio de Granada, donde descansarán sus restos mortales.

En el servicio religioso estuvieron presentes los magistrados del Consejo Supremo Electoral y miembros del Ejército de Nicaragua.

La misa fue presidida por el padre Antonio Castro, quien llamó a la familia a no perder la calma en este momento de dolor, sino a mantener la serenidad y la fe en Dios.

Castro valoró que la oración y el espíritu de fe enseñan el camino que es buscar a Dios, conocer al Señor y acudir a Él en momentos de tribulación.

Recordó que el Señor llamó al magistrado Marenco hacia su presencia en su mejor momento, es decir en una etapa de transformación, de cambio, de cercanía y de encuentro con el Señor.

Al final de la misa, familiares cercanos tomaron la palabra y dedicaron palabras de despedida a su ser querido a quien calificaron como un excelente padre, amigo y trabajador.

El magistrado presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, reiteró que Marenco fue un magistrado que supo cumplir con su deber.

"Lo mas importante no es estar en un cargo, sino saber actuar en ese cargo apegado a la ley", indicó.

Dijo que José Marenco fue un magistrado apegado a la ley y un pilar de la democracia.

"José se ha ido tranquilo, porque se fue seguro que Nicaragua va por el rumbo correcto", afirmó Rivas.