Fuertes precipitaciones colapsaron en 15 minutos la ciudad de Gijón, la más poblada del Principado de Asturias, comunidad autónoma de España, según reportan medios locales.

Pocas veces la lluvia se había cebado tanto en tan poco tiempo en la ciudad. Calles como ríos, casas y comercios inundados, coches flotando y cubiertos por el agua hasta el techo, averías en los servicios de telefonía y del suministro eléctrico, salidas de los ríos de su cauce y caminos cortados en las parroquias rurales por la caída de árboles.

A las cinco de la tarde de ayer (hora de España) se hizo prácticamente de noche y casi al mismo tiempo el agua y el granizo dejaban Gijón anegado y colapsado, relata ElComercio.es. Los 26 litros por metro cuadrado caídos en apenas un cuarto de hora fueron imposibles de asumir por la red de alcantarillado, lo que hizo que las calles se convirtieran en auténticos canales, con trombas de agua que arrastraron vehículos y contenedores a su paso.

“Íbamos por la calle y en menos de un minuto parecía que había metido el coche en una piscina, era imposible controlarlo, nunca jamás había visto una cosa igual, daba lo mismo que apretases el freno…”, explicaba una conductora a la que la tormenta le sorprendió en la vía pública.

Como a ella, a muchos ciudadanos la inusual estampa les cogió completamente desprevenidos porque no fue hasta pasado el enorme chaparrón cuando la Agencia Estatal de Meteorología activó la alerta amarilla por riesgo de tormentas.

El Servicio de Extinción de Incendios de Gijón no tuvo ni un minuto de tregua. Y eso que durante toda la tarde el teléfono del parque de bomberos no funcionó por una caída en la línea que afectó además a otros muchos usuarios. Aún así, los efectivos realizaron un centenar de salidas para achicar agua en garajes, instalaciones municipales, trasteros, espacios públicos y carreteras que se vieron afectadas. Los bomberos y la Policía Local estuvieron durante toda la tarde totalmente desbordados por unas inundaciones que han dejado importantes daños materiales en el concejo.

A las 17.30 horas en la calle Brasil, en La Calzada, el agua arrastraba vehículos calle abajo y dejaba a otros literalmente ocultos bajo la corriente. No muy lejos de allí, en el centro comercial Ocimax, los trabajadores de los cines Yelmo y de los negocios de la planta baja se esmeraban por extraer el agua que entró en tromba en las instalaciones y que llegó al metro de altura. Lo mismo ocurrió en el centro comercial Los Fresnos, en El Llano, donde tuvieron que desalojar la planta baja y cerrar la puerta de acceso desde la calle del Río de Oro.

También el estadio de fútbol de El Molinón sufrió importantes acumulaciones de agua en el campo y en los pasillos de acceso, al igual que el centro municipal de El Coto y las instalaciones del Grupo de Cultura Covadonga, donde numerosos socios vieron cómo lo que comenzaban siendo pequeñas goteras acababan convirtiéndose en grandes regueros que inundaron el gimnasio y las escaleras.

Entre las innumerables incidencias destacó la salida del agua del cauce del río Piles a su paso por el parque fluvial, lo que hizo que se anegase la glorieta de Corín Tellado, en obras por la construcción del colector. Los vecinos de Viesques lamentaron la nueva inundación. «Después de más de un año de obras para encauzar el río Piles y un presupuesto de mas de 9.000.000 de euros, estamos igual que siempre», criticaba un vecino.

En una librería de la avenida de la Costa, los trabajadores fueron ayudados por vecinos y peatones para sacar la mercancía del negocio, donde el agua les llegaba casi por la cintura. Fue una tarde de sábado en la que la alcaldesa era elegida con su ciudad pasada por agua.