Más de 25 mil japoneses salieron hoy a las calles para protestar contra la nueva doctrina de seguridad nacional que, según ellos, viola la Constitución pacifista del país.

La iniciativa impulsada por el primer ministro Shinzo Abe se discute actualmente en el Parlamento y permitirá a Tokio desplegar tropas fuera del territorio nacional en ayuda de sus aliados.

De acuerdo con las declaraciones de Abe, Japón no puede permanecer por más tiempo bajo la sombrilla protectora de Estados Unidos y debe asumir la salvaguarda de sus intereses haciendo uso de sus propios medios.

La semana pasada dos destacados políticos nipones, el exprimer ministro Tomiichi Murayama y el excanciller Yohei Kono declararon que la nueva política de seguridad nacional atenta contra el artículo 9 de la Carta Magna.

En dicha cláusula Japón renuncia a la violencia como medio para resolver disputas internacionales y reivindica el pacifismo.

Recientemente una grupo de académicos requeridos por el máximo poder legislativo para que evaluaran las reformas argumentaron que eran inconstitucionales.

La declaración agitó a la opinión pública japonesa y dio alas a los opositores de Abe.

La actual Carta Magna fue impuesta por Estados Unidos al fin de la Segunda Guerra Mundial con el propósito de impedir el renacimiento del militarismo imperialista.

"No destruyan el artículo 9", reza una de las pancartas utilizadas por los manifestantes.

Los parlamentarios discuten la reforma de 10 leyes y la creación de una nueva, que permitirán a las Fuerzas de Autodefensa de Japón enviar misiones de paz bajo la bandera de la ONU y garantizar el suministro de buques aliados en aguas internacionales.

Aunque las misiones son catalogadas como de bajo riesgo y el Parlamento tendrá amplia facultades para impedir el despliegue de los contingentes, existe riesgo real de que las tropas se vean envueltas en un combate, según aseguró Abe en un discurso ante la Dieta.