Los equipos de rescate buscan este viernes a decenas de desaparecidos entre montones de rocas y escombros tras los corrimientos de tierra de este jueves en Nepal. Las lluvias están dificultando las labores de búsqueda de los cadáveres. De momento, han perdido la vida al menos 24 personas.

El distrito de Taplejung, a unos 500 kilómetros al este de la capital, Katmandú, es el más afectado por los deslizamientos de tierra que la noche del pasado miércoles sorprendió a los vecinos mientras dormía. Las lluvias, que este jueves dieron una tregua, permitieron que reanudara la actividad el helicóptero de rescate. Ocho personas pudieron ser evacuadas.

Veinticuatro cuerpos han sido recuperados, pero docenas más están desaparecidos, según ha explicado el funcionario de la policía Shanti Raj Koirala. Estas son las precipitaciones más intensas en 27 años, según el Departamento de Hidrología y Meteorología del Nepal.

Los deslizamientos de tierra son comunes en Nepal montañosa durante la temporada de lluvias, que comenzó en junio y termina en septiembre. La nación del Himalaya todavía se está recuperando de los terremotos en abril y mayo en los que murieron más de 8.700 personas y causaron daños masivos, con muchas de las carreteras cortadas por deslizamientos de tierra.

Mientras tanto, el gobierno anunció el jueves que contratará a expertos internacionales para estudiar las rutas de trekking en las montañas de Nepal para ver si son seguras. Diecinueve personas murieron y decenas resultaron heridas en una avalancha en el campamento base del Monte Everest provocada por el terremoto de 25 de abril.

Además, los senderos alrededor del valle de Langtang en el norte de Nepal fueron completamente dañados y todo un pueblo fue sepultado por un corrimiento de tierras y avalanchas desencadenadas por el terremoto. Decenas de miles de extranjeros vienen a Nepal cada año para recorrer los pies de los picos del Himalaya. La próxima temporada de trekking comienza en septiembre.