La fuerte lluvia caída este viernes en Madrid se ha saldado con una víctima mortal, ha complicado la circulación, sobre todo en la capital, y ha causado problemas en el servicio de Metro por la acumulación de agua en estaciones y vías.

La víctima, una empleada de hogar de 28 años, ha fallecido al ser aplastada por un tabique que se ha derrumbado por la lluvia cuando se encontraba en el garaje de un chalé situado en el número 40 de la avenida Carondelet, en el distrito de Hortaleza.

Fuentes de Emergencias Comunidad de Madrid 112 han indicado a Efe que el suceso se ha producido por la mañana cuando el garaje de la vivienda, en el que se hallaba trabajando la mujer, se ha inundado casi por completo.

Ante la fuerza del agua, la mujer ha sido arrastrada hasta una pared del garaje que se ha venido abajo y horas después los propietarios de la vivienda han descubierto el cuerpo de la empleada flotando en una esquina del garaje que, según las fuentes, "no era fácil de ver".

Los bomberos del Ayuntamiento de Madrid han tenido 83 intervenciones hasta las siete de la tarde como consecuencia de la fuerte tormenta y el teléfono de emergencias ha atendido 3.700 llamadas y atendido 398 incidencias.

Según ha explicado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), esto se ha debido a "una nubosidad con mucha extensión vertical" lo que ha provocado que durante varios minutos el cielo se oscureciera.

Balsas de agua en la vía pública, inundaciones en bajos y garajes, y caídas de ramas de árboles han sido las incidencias más numerosas en la capital de España, donde en algunos puntos se han llegado a registrar hasta 30 litros de agua por metro cuadrado en un intervalo de media hora.

En el mercado de San Pascual se ha desprendido el revestimiento de unos 30 metros de la fachada sin causar heridos.

En la calle de Valle Inclán, en el distrito de Latina, un pino de unos 25 metros de alto ha cedido desde la raíz y se ha desplomado sobre un edificio de viviendas de cuatro plantas, causando daños en tres terrazas, según ha indicado a Efe un portavoz de Emergencias Madrid.

La circulación se ha visto muy afectada por la lluvia, que ha caído con mayor intensidad en la zona noreste de la ciudad, y ha sido necesario efectuar cortes de tráfico puntuales en la autovía de Barcelona (A2), a la altura del barrio de Canillejas; en la M-40; y en la calzada exterior del enlace de la M-30 con la M-23.

La acumulación de agua en algunas estaciones de Metro también ha provocado varias incidencias en el servicio, como ha ocurrido en la Línea 7, entre las estaciones de García Noblejas y Cartagena, y en las líneas 4 y 8, en concreto en la estación de Mar de Cristal que tuvo que ser cerrada y los trenes no efectuaban paradas.

A primera hora de la tarde el servicio en el suburbano se había restablecido en la práctica totalidad de las líneas y se prestaba con normalidad.

El colapso de tráfico también ha afectado a la frecuencia de paso de las líneas de autobús de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid.

La tormenta ha ido acompañada de granizo en algunas zonas de la región, como en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, donde se ralentizó el ritmo en las operaciones aéreas, aunque dentro de la normalidad cuando se producen fenómenos atmosféricos de este tipo.

Según ha informado Aena a Efe, esta meteorología adversa no provocó el desvío de ningún avión ni la cancelación de ningún vuelo, y solo tuvieron lugar las lógicas demoras en las aproximaciones de aviones y en los despegues.

Madrid ha sido el municipio con más avisos al servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, aunque Alcobendas, Torrejón de Ardoz, Getafe o Navalcarnero también han acumulado incidencias por la lluvia y por las rachas de viento que han llegado a superar los 80 kilómetros por hora en algunas localidades.

El 112 de la Comunidad de Madrid recibió entre las 10.30 y las 13.00 un total de 3.760 llamadas relacionadas con la tormenta y atendió 398 incidencias.

En este periodo de tiempo, los bomberos de la Comunidad efectuaron 75 intervenciones.