Cinco de los siete países más ricos del mundo aumentaron el uso de carbón en los últimos cinco años a pesar de exigirles a países pobres el recorte de emisiones de carbono ante el cambio climático, reflejó una investigación.

Gran Bretaña, Alemania, Italia, Japón y Francia quemaron en conjunto 16 por ciento más de carbón en 2013 que en 2009 y prevén aumentar aún más la construcción de centrales eléctricas que emplean ese combustible fósil, según un reporte de Oxfam, una confederación internacional de 17 organizaciones no gubernamentales.

El documento muestra que las plantas de carbón del grupo G7 emiten cada año dos veces más dióxido de carbono (CO2) que todo el continente africano, y 10 veces más que los 48 países menos desarrollados juntos.

Si las plantas de carbón del G7 fueran un país, añade, sería el quinto mayor emisor de gases contaminantes de efecto invernadero a la atmósfera.

"Ellos todavía están quemando grandes cantidades, a pesar de estar disponibles eficientes alternativas de fuentes renovables de energía", alerta el reporte.

A nivel mundial, el carbón es responsable de casi tres cuartas partes (72 por ciento) de todas las emisiones del sector de la energía.

En la Cumbre del Clima realizada en Copenhague en 2009, todos los países se comprometieron a evitar el calentamiento global de más de dos grados Celsius para evitar un cambio climático fuera de control, pero la Tierra está ahora en camino de calentarse por lo menos cuatro grados centígrados, advierte el informe de Oxfam.

Para dejar de quemar carbón como parte del suministro energético se tendría que invertir en el almacenamiento de energía más inteligente, reducir la demanda y mejorar la eficiencia, indica el documento.

Uno de los puntos de fricción en las negociaciones sobre el clima -señala- es hasta qué punto los países ricos deben reducir las emisiones de gases de invernadero.

El Instituto Ambiental de Estocolmo encuentra que las economías emergentes de China, India, Sudáfrica y Brasil realizarán una mayor reducción de las emisiones para 2020 que sus contrapartes más industrializadas de Estados Unidos, Europa, Japón, Canadá, Australia y Nueva Zelanda juntos.