Este domingo en el Cementerio General de Managua, familiares, amigos y funcionarios de diferentes instituciones del Estado dieron el último adiós al joven Rodrigo Campbell Álvarez, hijo del Comandante Lumberto Campbell y de la cineasta María José Álvarez.

Rodrigo murió el pasado 30 de mayo en Taiwán, donde se desempeñaba como funcionario de la Embajada de Nicaragua en ese país asiático.

Su cuerpo llegó al país el día sábado, siendo velado en Funeraria Monte de Los Olivos.

Este domingo, antes de ser sepultado en el Cementerio General, se realizó la misa de cuerpo presente en la Parroquia Santa Martha del Reparto San Juan.

Durante la solemne eucaristía, familiares, amigos y religiosos destacaron las dotes humanos, intelectuales y los valores cristianos de Rodrigo, quien ha ascendido a la presencia de Dios con apenas 30 años.

Este joven representó la gran multiculturalidad y plurietnicidad de Nicaragua al tener profundas raíces caribeñas, leonesas y granadinas.

Al recordarlo, sus familiares y conocidos, subrayaron que éste era un ciudadano global que aprendió a vivir intensamente y a hacer muchos amigos, a tal punto que llegó a hablar además del español e inglés, los idiomas francés, chino y japonés.

En ese afán de conocer el mundo visitó 30 países, periplo iniciado en el año 2005 cuando viajó a Taiwán a estudiar estudios superiores gracias a una beca otorgada por ese país asiático.

En el Cementerio General, el emotivo adiós se realizó entre oraciones y cantos religiosos, como ejemplo del amor que él supo cultivar y que continuará recibiendo aún cuando ha pasado a otro plano de vida.