Autoridades guatemaltecas mantienen el monitoreo del volcán de Fuego, que hoy emite abundante efusión de lava, por lo cual la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) decretó la alerta amarilla institucional (prevención).

El coloso, situado 50 kilómetros al suroeste de esta capital, expulsa columnas de ceniza y gases a cinco mil metros sobre el nivel del mar, notificó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).

En esa montaña se formó un flujo de lava de mil 300 metros de longitud con rumbo a la barranca Trinidad, y otro en dirección a la comunidad Santa Teresa, que alcanza los 500 metros de largo, precisó la fuente científica.

La actual erupción se considera en el rango de moderada, sin embargo, existe la probabilidad que se generen flujos piroclásticos (mezclas calientes de gases, ceniza y fragmentos de roca que descienden por los flancos del edificio volcánico).

Ante el registro de fuertes lluvias en áreas de la cadena montañosa y por el material acumulado en las faldas del coloso, existe probabilidad de lahares (flujo de sedimentos y agua) en las aldeas colindantes de Santa Teresa, Trinidad, Cenizas, El Jute y Las Lajas, alertó la Conred.

Esa coordinadora gubernamental recomendó a la Dirección General de Aeronáutica Civil tomar en cuenta que el viento transporta las columnas de ceniza al oeste y suroeste, pero pueden haber cambios de dirección de viento en el transcurso de las horas.

La ceniza del Fuego llegó en febrero pasado hasta el capitalino aeropuerto internacional La Aurora, donde se cancelaron 115 vuelos, entre nacionales e internacionales.

Al menos 10 mil ciudadanos fueron evacuados en septiembre de 2012 por autoridades guatemaltecas, como consecuencia de la expulsión de lava del Fuego, uno de los más activos de esta nación.

El Fuego es una de las 324 estructuras identificadas como de origen volcánico en Guatemala, según el estatal Insivumeh.

De ese total, los volcanes Santiaguito, Pacaya y el de Fuego registraron expulsiones de magma en la última década.