Para la mayoría de los managuas fue gratificante recibir aires de lluvia en la noche del martes 2 de Junio después de 27 días sin recibir las anheladas aguas típicas de esta época del año y para añadir durante un día y tarde que hizo un calor sofocante.

Estas condiciones de déficit de lluvias, altos calores y fuertes vientos del Este durante los meses de Mayo a Junio, se presentan, cuando la temperatura del océano pacífico aumenta por encima de su valor normal, lo que a su vez debido a una ley física, hace que el Mar Caribe se enfríe y esto impide la formación de abundantes lluvias y ondas tropicales procedentes del Mar Caribe, que nos traen las generosas lluvias que bañan nuestras fértiles y benditas tierras entre los meses de Mayo a Octubre de cada año. Esta fue la razón por la que el año pasado una alteración de la temperatura en los océanos nos trajo sequías y calores hasta el mes de Septiembre, sin embargo la razón del calentamiento del océano pacífico durante este año se debe a un fenómeno de El Niño que se ha instalado desde inicios de este año.

¿Una lluvia extrema?

En las publicaciones científicas no existe una definición uniforme de lo que constituye un valor meteorológico extremo, sin embargo esta denominación se utiliza mucho para definir eventos meteorológicos que se presentan como fenómenos raros y casi siempre están vinculados una ruptura brusca y precisamente algo así fue lo que se percibió por espacio de unas 4 horas sobre Managua en la noche del día 2 de Junio. En pocas horas de gestación se produjo una lluvia que en Tiscapa alcanzó los 200 milímetros. Esto significa que en ese punto se depositaron 200 litros de agua por cada metro cuadrado o es igual a decir 52 galones de agua en un metro cuadrado, o sea un barril de 55 galones de agua. Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) tiene como norma que una lluvia de 100 milímetros en menos de 24 horas se cataloga como lluvia abundante, por ello me comentaba nuestro compañero Marcio Baca “eso fue mucha agua” para referirse a la lluvia registrada en la noche del 2 de Junio.

¿Por qué fue rara esta lluvia?

Las lluvias predominantes de Managua provienen del Este Nordeste, por ello casi todas vienen desde el Lago o bordeando la parte baja de la ciudad, pero está no fue así. Esta lluvia ocurrió pareja en casi toda la microcuenca, veamos los datos: El Crucero 105.0 mm, Aeropuerto ACS 53 mm, Cauce La Primavera 66 mm, INETER 73 mm, Puerto Salvador Allende 119 mm, Las Colinas 132 mm, Acahualinca 169 mm. Bajo estas condiciones era de esperarse grandes estragos y daños en una ciudad cuyo eje mayor es de Este a Oeste y todo el sistema de drenaje natural se desarrolla de Sur a Norte y por supuesto hubo daños, pero estos fueron muy inferiores a los que típicamente produce una primera lluvia, tan intensa en suelos extremadamente resecos.

Otro aspecto raro está relacionado con la distribución geográfica, ya que esta lluvia fue mayoritariamente en Managua. Si analizamos las estaciones limítrofes, nos sorprenderemos al conocer que en Ciudad Sandino llovió solo 98 milímetros, en Veracruz 65 milímetros, en Masaya 31 milímetros, en Sabana Grande 45 milimetros y en Granada prácticamente no llovió. Algunos autores internacionales destacan en sus artículos el importante rol que juegan los Lagos Xolotlán y Cocibolca como fuentes de evaporación y producción local de lluvia. Sin embargo, todos estos hechos y el propio origen de las lluvias, acompañadas de una intensa actividad eléctrica y coincidentemente con el paso sobre nuestro país de una onda tropical, dejan muchas incertidumbres que requieren analizarse con más detenimiento y con mayores análisis por nuestros especialistas de la Dirección de Metrología del INETER.