Con las fuertes e impredecibles precipitaciones que se dejan caer sobre Managua, muchas familias han recurrido a soluciones sencillas, pero prácticas, para evitar que el agua entre a sus hogares.

En los barrios donde hay mucha escorrentía, la mejor opción son los sacos de arena. Estos no necesitan de mucha ciencia, y las personas pueden usar la arena que acarrean las aguas para llenar los sacos.

En las Casas para el Pueblo ubicadas en el sector de la Plaza de la Fe, las familias que están en la parte más alta, han empezado a ver en este método la mejor forma de evitar que la corriente entre a sus viviendas.

Aunque la regla indica que deben ser sacos, el señor Néstor Alejandro Alfaro, ante la falta de estos , decidió usar bolsas, las cuales, indica, le han resultado muy efectivas.

La saqué de “la calle. Hay suficiente”, expresó.

Este poblador subrayó que esa arena es de muy buena calidad, a tal punto que el año pasado le sirvió para levantar el muro del frente de su casa.

“Este muro ayudó bastante ahorita a contener de que se metiera el agua en su totalidad”, manifestó.

Para Alfaro el gran problema que existe en Managua es la basura, ya que la población la tira a los cauces, por lo que al momento de las lluvias se taquea el drenaje, causando las inundaciones.

“Ese es el mayor problema. Vieras aquí como pasaba (el martes) basura, de todo tipo de desechos. Si lo único que faltó aquí fue ver pasar un carro (flotando)”, expresó.

Está la opción de compra

Si por alguna razón en su calle o en su barrio no se acumula arena, o bien no tiene el tiempo para realizar este trabajo, tiene la opción de comprar el saco ya lleno.

En las cercanías de la parada de buses de la UCA hay decenas de camiones cargados de este material. Los vendedores lo ofrecen desde un metro, dos metros, cinco metros e incluso el saco lleno, ya listo para solo ser puesto en el lugar que el cliente lo desee.

“La gente ha venido a traerla en saco para detener la corriente y que no se le meta a su casa”, manifestó Sergio Pérez.

Pérez explicó que el precio del saco de arena puede rondar los 30 o 40 córdobas, mientras que el metro cuadrado 250 córdobas, y los cinco metros 1 mil 400 córdobas.

Una práctica mundial

El Comandante de la Asociación Civil de Bomberos Voluntarios, Jaime Delgado, expresó que este tipo de medidas son muy buenas, pues cada familia debe por iniciativa propia tratar de proteger su hogar.

Señaló que los sacos de arena son usados en todos los países del mundo como diques al momento de inundaciones.

“Es una cosa que no es anormal. Ustedes pueden ver en noticieros en Los Estados Unidos (...) a la población con sus sacos y arena haciendo diques para poder hacer las protecciones para que no se les inunden sus casas”, subrayó Delgado.