A consecuencia de las tres horas de intensa lluvia y tormenta eléctrica ocurrida la noche de ayer, el alcantarillado sanitario, manjoles y pozos se vieron afectados, dejando a unas siete mil familias sin agua y con daños en sus tuberías.

El ingeniero Humberto Cornejo, Vice gerente de Operaciones de ENACAL en Managua, explicó durante un recorrido por las zonas afectadas, que desde las primeras horas de este miércoles, cuadrillas de alcantarillado sanitario y de agua potable, están trabajando en el restablecimiento de los diferentes servicios en Managua.

“Nosotros vamos a trabajar intensamente para que los 15 pozos que salieron de operación y las conexiones de agua potable queden trabajando el día de hoy para cumplir con la misión de garantizar el servicio potable a la población”.

“Hemos tenido que ir pozo por pozo restaurando para bombear. Producto de este trabajo coordinado que hacemos nosotros con Enatrel desde las ocho de la mañana empezaron a operar alguno de los 15 posos afectados”.

Indicó que los puntos considerados críticos están ubicados en la zona costera de Managua y en algunas zonas de Ciudad Sandino.

“Los sectores más afectados son Ciudad Sandino, Memorial Sandino, Jonathan González, en el Mayoreo, y zonas costeras”, externó.

Por su parte, el ingeniero Rolando Espinoza, supervisor general de alcantarillado sanitario de Enacal, detalló que “en algunos barrios la lluvia desprendió los adoquines de la calles, introduciéndolos al manjol, por lo que estamos trabajando con el equipo especial de respuesta rápida para sacar adoquines, tierra y arena para garantizar que el agua corra libremente”.

“El problema que se da cuando tenemos las lluvias son las conexiones cruzadas de las aguas de lluvias hacia el sistema de alcantarillado, donde pasan las aguas negras de nuestras casas y con la cantidad de lluvia de anoche rebalsó la capacidad de todas las tuberías instaladas”, reiteró.

Recordó que con el robo de las tapas de los manjoles se propicia la introducción de basura, piedras y adoquines obstruyendo el paso del agua.

En horas de la tarde el 60 por ciento de los pozos que salieron de operación regresaron a la normalidad y así garantizan el flujo de agua potable en cada una de las casas afectadas.