Amigos, familiares, colegas y miembros de diversos sectores de la sociedad que participaron en el homenaje póstumo a la alcaldesa de Juigalpa, María Elena Guerra, rindieron tributo a su memoria y la recordaron como el ejemplo de lucha y compromiso abnegado demostrado durante el desempeño de sus funciones como maestra, funcionaria y amiga.

María Elena, recordada también por su carácter contagioso carácter alegre, llegó a ser la primera alcaldesa de Juigalpa y reconocida como la mejor maestra de secundaria, labor que nunca abandonó a pesar de ocupar diversas responsabilidades.

El Diputado Sandinista Douglas Alemán, señaló que para él, el deceso de su coterránea fue una sorpresa, una de esas noticias que uno nunca recibe con agrado, dijo.

“Sin duda una pérdida para los chontaleños, juigalpinos que es su pueblo natal, pero sobre todo para Nicaragua. Tuve el honor gracias a Dios de trabajar con ella 13 años en la UNAG, en el trabajo campesino en el trabajo organizativo de las familias”, resaltó.

Del mismo modo, valoró su lucha para restituir los derechos a la mujer y a la niñez, de la cual fue una impulsora desde todos los espacios. “Un elemento importantísimo de la vida de María Elena es que nunca perdió su sentido del humor y nunca perdió su vocación de educadora”, agregó.

La compañera Daysi Torres, alcaldesa de Managua recordó a María Elena con el corazón roto. LA recordó no solo por su papel a cargo de la comuna juigalpina, sino por su trabajo abnegado como maestra, como compañera y como amiga.

“Lo daba todo, era una mujer entregada a su trabajo, entregada sus amigos. Una mujer de gran corazón ¿cómo la vamos a recordar? Con alegría, con entusiasmo, como era ella. Una mujer que transmitía amor, confianza, entrega”, aseguró.

Su hermano, el Doctor Carlos Guerra Gallardo, agradeció a nombre de su familia el gesto de solidaridad y las muestras de amistad. “He visto a todos los amigos de la familia, los amigos de María Elena aquí en Managua en este acto que de manera espontánea se vino conformando”, expresó ante los presentes.

Erick Ríos, de la Juventud Sandinista 19 de Julio manifestó el profundo dolor sentido por los miembros de la organización juvenil. “La compañera María Elena para nosotros representó todos los momentos de lucha, en todo tiempo por su labor vital en el departamento de Chontales”, dijo.

Al mismo tiempo Ríos aseguró que la Juventud Sandinista tuvo la oportunidad de estar muy de cerca con ella en materia de organización, pero su legado más importante que deja es “el espíritu sandinista con el que combatió en terrenos difíciles”, expuso.

La compañera María Elena Guerra falleció la madrugada de este martes producto de un paro cardíaco mientras era trasladada a la capital para recibir atención especializada. En Managua, el homenaje póstumo en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío se desarrolló durante la tarde, hasta que sus restos mortales partieron a su natal Juigalpa donde será velada.