Este lunes, miles de masatepinos se congregaron en la parroquia de ese municipio para continuar las celebraciones en el marco de la Santísima Trinidad, solemnidad que se celebra con fe y un derroche de cultura y tradición.

Después de un servicio religioso, la procesión del Señor de Trinidad, una imagen de Cristo negro que data de más de 300 años, recorrió las calles del pueblo para posar en la casa de la patrona Miriam Beteta.

En ese mismo lugar los devotos esperaron la repartición de la tradicional chicha bruja y la riquísima masa de cazuela, una comida de la gastronomía local elaborada con masa de maíz, cerdo y sofrito.

Las familias masatepinas continúan rogando a la Santísima Trinidad más bendiciones para su pueblo y para Nicaragua.

Gladis Bolaños, quien acompañó la procesión dijo que cada año se le pide al Señor de Trinidad más salud, trabajo y todo lo que se necesita.

Josefa Pérez, otra devota de la Santísima Trinidad, expresó que se le pide a la Trinidad por la Paz de Nicaragua y la prosperidad.

“Pedimos para que Dios nos proteja a todos, desde el Gobierno así como al pueblo”, indicó.

“El Señor de Trinidad es una imagen milagrosa, es lo máximo que tenemos, de todo Nicaragua viene gente para rendirle honores”, explicó Pérez.

Jefferson Calero, un joven devoto, dijo que como joven pide a la Santísima Trinidad que ilumine el mundo para que los jóvenes digan no a las drogas y si a la vida.

Los devotos y promesantes que llegaron a la casa de la patrona de las fiestas, fueron recibidos con chicha bruja y masa de cazuela recién preparada.

Además, grupos de danza y música llegaron hasta la ramada para rendirle homenaje al Señor de Trinidad a través del arte y la cultura.