Cientos de capitalinos y familias de todos los puntos del país visitaron este sábado 30 de mayo la Avenida De Bolívar a Chávez para celebrar junto a sus seres queridos y principalmente con sus madres.

Desde la Casona del Café, situada más al sur en la ruta transitada por miles cada fin de semana, las familias disfrutaron del mejor café producido por manos nicaragüenses y preparado por los mejores baristas nacionales.

Las madres, que fueron recibidas de manera especial con una rosa y un chocolate como gesto para celebrar con ellas su día, valoraron la excelente calidad además del ambiente tranquilo y bonito de la Casona.

“Venimos con mis hijos a tomar un café y a comer un pastelito que por cierto están los dos exquisitos y a muy buen precio. Además el ambiente del local es muy agradable, un ambiente que es tan agradable, un viento fresco y la decoración del sitio”, expuso Samaria Valencia.

“Muy bonita la atención, está divino y delicioso, todo originalmente legitimo”, dijo María Pastora Valle, de la Colonia Centroamérica en Managua quien acudió con su hija y su nieta a disfrutar de la calidad que calificó de especial, “lo que se siembra en Nicaragua y los precios tranquilos, favorables”, agregó.

Avanzado un poco más al sur, situada tras el parque del Alba en la ya muy demandada sorbetería “La Hormiga de Oro”, muchos disfrutaron evocando recuerdos y disfrutando de los ricos sorbetes y batidos con gran variedad de sabores, en el lugar adornado con motivos relativos a las madres.

“Venimos a celebrar con mi mamá porque a ella le gustan los sorbetes que hacen aquí, los jinotepinos. Es muy grato el ambiente y muy amables las personas”, manifestó Silvia Mendieta.

“Me recuerda cuando yo era chavala me llevaban. Eran muy ricos los sorbetes y siempre se mantenía lleno, ahora también por eso vengo todas las semanas”, dijo la homenajeada Miriam estrada, madre de Silvia.

Siguiendo el recorrido se pudo observar la alegría de quienes disfrutan en los tiangues, sobre todo en el Monimbó y en el Nicaragua Mía.

El primero de estos con una variada oferta de productos típicos, frutas, adornos, artesanías, confites y la infaltable presentación de los agüizotes de Masaya, así como las danzas tradicionales nicaragüenses al ritmo de filarmónicos.
En el Nicaragua Mía, no se hizo faltar la algarabía con presentación de payasos quienes con entretenidas dinámicas, premiaron e hicieron reír a grandes y chicos.

Finalmente, para dar por concluido su viaje por la Bolívar, largo, pero acortado por la cantidad de oportunidades de esparcimiento, muchas familias se llevaron consigo de la Casa del Maíz un recuerdo que satisfacerá su paladar.

“Llevo enchiladas, que son de León y las rosquillas somoteñas y ahorita vamos más para allá para ver si nos comemos un rico quesillo”, manifestó la leonesa Nubia Mayorga, quien aseguró que acudiría luego al puerto Salvador Allende y al Paseo Xolotlán a disfrutar de “la Managua Chiquita”.

Este mismo viaje es reproducido semana a semana en el revitalizado centro de Managua, sector donde el gobierno sandinista ha prestado principal intención para garantizar que las familias disfruten de un ambiente tranquilo, ameno y seguro en la Nicaragua de hoy que vive en paz y armonía.