Henk Jonkers, profesor de microbiología de la Universidad Técnica de Delft, en los Países Bajos, diseñó un nuevo tipo de concreto que tiene la capacidad de arreglarse por sí solo. Cabe resaltar que desde que los romanos diseñaron este material de construcción , que es el más popular del mundo, se han tratado de hacer varias modificaciones para que su uso sea más duradero.

“Hemos inventado el bio-concreto; se trata de concreto que se repara a sí mismo con el uso de bacterias, el bio-concreto se mezcla como el concreto regular, pero con un ingrediente extra: el agente de reparación” que permanece intacto durante la mezcla y únicamente se disuelve y se activa si el concreto se agrieta y el agua entra. Le explicó Henk Jonkers a la cadena de noticias CNN.

Después de una prueba con bacterias del bacilo y azucar, el profesor se dio cuenta que el resultado daba una mezcla de concreto suave y débil, por lo que Jonkers decidió elegir el lactato de calcio con las bacterias y los puso en cápsulas hechas con plástico biodegradable, para luego añadir las cápsulas a la mezcla húmeda de concreto.

De este modo, las grietas comienzan a formarse en el concreto, el agua entra y abre las cápsulas, las bacterias luego germinan, se multiplican y se alimentan del lactato, y al hacerlo combinan el calcio con iones de carbonato para formar piedra caliza, la cual cierra las grietas.

Fue de esta forma, como Henk Jonkers logró que su concreto culminara con éxito. Por ahora, el profesor espera que su experimento sea el inicio de una nueva era de edificios biológicos, reseña CNN.