En homenaje al Día de las Madres Nicaragüenses, 70 nuevas familias que vivían en condiciones de vulnerabilidad fueron trasladadas al proyecto habitacional Ciudad Belén, con lo que comienzan una nueva vida en condiciones dignas.

Cada una de estas familias se convierte en propietarias de sus viviendas que están dotadas de los servicios básicos de energía eléctrica, agua y alcantarillado. Cada familia además recibe un comedor y sillas plásticas, un ropero, una cama matrimonial, una litera para dos niñ@s, una cocina y su tanque de gas, entre otros bienes necesarios para comenzar su nueva vida.

Entre los protagonistas se encuentran mujeres luchadoras, trabajadoras, madres solteras, pero también hay familias compuestas por padres, madres, [email protected], [email protected], todos muy contentos de comenzar nuevos sueños, nuevas metas, acompañados en todo momento y circunstancias por un gobierno humanista, cristiano y muy solidario.

La entrega de estas nuevas viviendas fue hecha por la Ministra de la Mujer, compañera Arlen Vargas, quien destacó que ya son 1,747 familias las que gozan de un hogar digno en esta Ciudad Belén que poco a poco, está siendo dotada de escuelas, centros de salud, parques, calles pavimentadas, para bienestar y felicidad de los hogares.

“En saludo a las madres nicaragüenses estamos haciendo entrega de estas viviendas, con mucho gusto, con mucho amor, mucho jubilo las familias se están trasladando con todos sus enseres a vivir a este complejo habitacional que poco a poco se viene llenando, por eso es un enorme orgullo entregar estas casas a estas familias que vivían en el barrio Rubén Darío, Laureles Sur y otros”, señaló Arlen.

Cumplir un viejo sueño

Al momento de recibir sus viviendas, las madres se mostraron alegres y lo primero que hicieron fue agradecer a Dios por interceder a través de la figuras del Presidente Comandante Daniel Ortega y de la compañera Rosario Murillo, quienes han sabido conducir y acompañar solidariamente a cada una de estas familias que ya tienen casas dignas y seguras.

La señora Darling Cano, tuvo un poco más de 30 días en el albergue Arlen Siu, fue una de las familias que accedió a ser trasladada del barrio Laureles Sur, tras un fuerte aguacero que inundó su débil vivienda.

Ahora ese temor de ser arrastrada por una corriente con todas su familias es cosa del pasado, Darling se declaró contenta y con ganas de que su pequeña venta crezca.

“Gracias a mi gobierno que me dio mi casa, ahora tendré mis cositas gracias al comandante Daniel. Con este gobierno siempre tuve la esperanza que algún día tendría mi casa y ahora ese sueño se convirtió en realidad”, señaló Cano.

Pero no solo las mujeres estaban felices, también don Alfredo Calero, pues tener una vivienda propia le da la posibilidad de instalar una panadería, un sueño que ha venido postergando porque no tenía una casa propia.

“Gracias al Comandante Daniel por darnos la oportunidad de tener una vivienda digna y aquí voy a poner una panadería porque nunca habíamos tenido un lugar para ponerla, vivíamos cerca de la playa con muchos problemas y ahora tengo muchos planes porque ahora mi familia tiene donde vivir (…). Yo le pido a Dios que los bendiga (al comandante Daniel y la compañera Rosario) para que sigan dando estos logros que ha tenido el gobierno”, afirmó don Alfredo.

Todas estas familias fueron trasladadas en los camiones de la Unidad Humanitaria de Rescate de la Defensa Civil del Ejército Nacional, que ahora en estos Nuevos Tiempos de Paz, está acompañando y ayudando al pueblo.

“De parte de Defensa Civil estamos trabajando 6 miembros y de parte de las demás unidades tenemos 25 camiones, estamos trabajando para ayudar al pueblo. Estas son nuestras nuevas misiones en esta nueva Nicaragua en función de garantizar la seguridad de las familias”, comentó el Teniente Coronel Mario Rivas.