Sumamente contentas se mostraron familias de escasos recursos de los departamentos de Masaya y Carazo, luego de convertirse en nuevas protagonistas del Bono Productivo Alimentario, un programa del Gobierno Sandinista cuyo principal objetivo es la incorporación de las mujeres a la actividad económica nacional.

El número de familias que vieron restituido este derecho en Masaya fue de 142, mientras que en Carazo fue de 100.

Esta entrega se realizó bajo la nueva modalidad, que consiste en que los protagonistas reciben tres cupones –uno para una cerda, otro para nueve gallinas y un gallo, y otro para tres quintales de concentrado-, los cuales son canjeables con diferentes proveedores del Ministerio de Economía Familiar y Comunitaria.

Camino a la productividad

Al consultarles sobre el impacto que estos recursos tendrán en la economía de sus familias, estas mujeres dijeron que a corto plazo tendrán garantizada la seguridad alimentaria de sus hogares como también las posibilidades de estudio de sus hijos.

El caso de doña Cándida Rosa González, de 58 años de edad, es un ejemplo de ello. Ella habita en la comarca Las Flores de Masaya y aseguró que hará todo lo posible para reproducir las gallinas y la cerda, y de esta manera lograr obtener el dinero suficiente para que su hija adolescente pueda continuar sus estudios.

“Ella quiere estudiar inglés, y yo como madre soltera no puedo (darle esos estudios), pero ahora con este beneficio que me da el gobierno entonces ya voy a poder ayudar a mi hija a que siga adelante”, aseguró.

Para estas mujeres el gran reto es la productividad. En este sentido, se mostraron dispuestas a cuidar la cerda y las gallinas, las cuales les garantizarán huevo, carne y dinero en efectivo.

“De aquí va a salir para darle de comer a nuestros hijos. Tenemos que aumentar (reproducir) los animales para poder vivir de ellos”, indicó la señora Bertha Díaz Gutiérrez, de 64 años.

En el departamento de Masaya, el bono fue entregado a 102 mujeres del municipio cabecera, a 30 de Tisma y a 10 de Catarina.

Caraceñas empoderadas de estos recursos

En Carazo, las 100 mujeres protagonistas son del municipio de Diriamba. Para ellas la entrega del Bono Productivo Alimentario significa cambio y mejoría en la economía familiar.

La señora Danelia del Carmen Gutiérrez expresó que la cerda y las aves pasarán a formar parte del patrimonio de su hogar y la garantía de una mejor condición de vida.

“Voy a cuidarlas, darles de comer. Nuestro propósito es que se reproduzcan”, señaló Gutiérrez, madre de tres hijos y habitante de la comarca San Juan de la Sierra.

El mismo objetivo se tiene planteado la señora Martha Azucena Navarrete, quien es madre de 4 niños y habitante de la comunidad San Antonio de Arriba.

“Tenemos que reproducirlo. Ahora vamos a tener el huevito, no lo vamos a tener que comprar. En el caso de la cerda hay que reproducirla para tener más cerditos, por eso le damos gracias al Dios, al Comandante y a la señora Rosario Murillo”, manifestó.

La delegada del Ministerio de Economía Familiar de Carazo, Fátima Palacios, explicó que la cerda entregada tiene un valor de 4 mil 200 córdobas, las aves 2 mil 650 y el concentrado 1 mil córdobas. Palacios explicó que previo a hacerse con estos recursos, las protagonistas fueron capacitadas sobre el buen manejo de los animales. De la misma forma, estas deben formar núcleos solidarios y entregar un porcentaje del valor del bono, el cual pasa a un fondo común administrado por ellas mismas para el desarrollo de sus capacidades productivas.