El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos investiga hoy el envío de muestras de ántrax por el Pentágono a nueve laboratorios en este país y la base aérea de Osan, en Surcorea.

Al menos 22 militares y dos civiles reciben tratamiento preventivo ante la posibilidad de que estén afectados por estas bacterias, que pueden ocasionar serias complicaciones de salud e incluso la muerte al ser humano.

A esos individuos se les suministraron antibióticos y en algunos casos vacunas, además de que se les realizan los análisis correspondientes, afirmó el portavoz del Departamento de Defensa, coronel Steve Warren.

El vocero aseguró que especialistas militares ya destruyeron dichos elementos biológicos según los protocolos establecidos para estas situaciones.

Las esporas vivas fueron enviadas desde el estado de Utah a laboratorios en Texas, Maryland, Wisconsin, Delaware, Nueva Jersey, Tennessee, Nueva York, California y Virginia, así como a la base norteamericana de Osan.

Este incidente tiene lugar apenas un año después de que el CDC, uno de los laboratorios más importantes del Gobierno, también manipuló de forma inadecuada muestras de ántrax.