Los pobladores de la India se encuentran esperando la llegada del monzón, un viento estacional que sopla de sur a norte, cargado de lluvias, para aliviar la abrasadora ola de calor que ha dejado ya más de 1.400 muertos en el país asiático.

Sin embargo, la espera no es del todo alentadora. El fenómeno, que se manifiesta en los primeros días del mes de junio, podría no llegar con la intensidad habitual debido a otro fenómeno: El Niño.

Según reporta The Indian Express, a pesar de que el país vio caer lluvias fuera de temporada el pasado mes de marzo -lo que provocó pérdidas de cultivos- y el monzón este año parece llegar adelantado, El Niño provocará menos precipitaciones de las esperadas.

De cualquier forma, se prevé que el monzón llegue al sur de India, donde se encuentran precisamente las zonas más afectadas por el calor, Andhra Pradesh y Telangana, entre el 5 y el 10 de junio.

El calor extremo ha provocado que algunas calles en la India comiencen a derretirse

Ante estas predicciones, India observa sus reservas de agua, tanto como fuente de agua potable, como para fines de riego y generación eléctrica.

Datos de la Comisión Central del Agua de India, señalan que los 91 principales embalses de ese país tienen unos 45 mil millones de metros cúbicos de agua, lo que representa un 28 por ciento de la capacidad total de los mismos.

No obstante, estos datos también muestran que los embalses en el norte y este de la India tienen mayor cantidad de agua que los ubicados en los más afectados estados del sur.

Mientras el calor continúa, con sus temperaturas de hasta 47 grados celsius en algunos lugares, las autoridades elevaron a rojo el nivel de alerta y han emitido recomendaciones a la población. 

En Andhra Pradesh, se le ha advertido a las personas no salir entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando el sol se encuentra en su mayor intensidad.

Además, se reporta que las autoridades de este estado están suministrando agua potable y suero de leche a lo largo de las carreteras y autopistas nacionales con el fin de ayudar a los conductores a saciar su sed.

La mayoría de los afectados por esta histórica ola de calor son los trabajadores de la construcción, los ancianos y personas pobres sin hogar.