Con la elaboración de la tradicional Enramada en las afueras de la casa de los Patronos, una actividad amenizada con la música de chicheros, pólvora y la degustación de comida típica de la zona, el pueblo católico de Masatepe se prepara para festejar a la Santísima Trinidad.

Desde horas muy tempranas de este martes 26 de mayo la familia de Sergio Gutiérrez Pavón y Miriam Beteta Mercado, se dieron a la tarea de preparar la tan característica masa de cazuela de Masatepe y finalizar las labores de instalación de la enramada bajo la cual se resguardará la imagen de la Santísima Trinidad el próximo 31 de mayo y 1 de junio.

“Yo hice masa de cazuela para todo el pueblo, porque el pueblo me está apoyando en esto, es una promesa de hace 27 años y hoy la sigo manteniendo porque es un santo muy milagroso, me alivió mis dos piernas porque me había dado trombosis y también sanó a uno de mis hijos que se me iba a morir a los 40 días de nacido, tenía cerrado el estomago y yo le pedí que me le abriera el estomago a mi hijo y me lo sanó”, manifestó Miriam Beteta Mercado.

Una de las tradiciones de esta celebración del pueblo de Masatepe es compartir los alimentos, donde generalmente los Patronos y el Mayordomo se comprometen a elaborar la ya conocida masa de cazuela, chicharrón y moronga con tortilla, platillo que es entregado a los promesantes de la Santísima Trinidad que participan en cada una de las festividades dedicadas en su honor, las que inician desde el 26 de mayo con la construcción de la enramada.

“Esta tradición de compartir los alimentos en esta ciudad, una ciudad muy fervorosa y católica, es una tradición que tiene ya muchos años y que cada vez que se celebra reúne a más fieles católicos que viene a pagar sus promesas, que vienen a pedirle nuevos favores a la Santísima Trinidad”, expresó Guillermina Lacayo.

Según Pablo Cerda Mercado, promesante de la Santísima Trinidad, esta es una de las fiestas más concurridas de Masatepe, hasta donde llegan católicos de otros departamentos y de fuera del país para pagar sus promesas, además de disfrutar de la riquísima masa de cazuela que se sirve en su honor.