En previsión de desprendimientos de tierra e inundaciones, el departamento colombiano de Antioquia permanece hoy en alerta roja, debido a las copiosas lluvias que azotan a esa región, donde ocurrió una demoledora avalancha.

La semana previa los residentes en el municipio de Salgar, noroccidente de Colombia, sufrieron la peor tragedia en la historia de esa demarcación, al perder a casi un centenar de lugareños como resultado de la inusitada crecida de la quebrada La Liboriana.

A raíz de tal suceso, funcionarios de la corporación autónoma regional alertaron acerca del peligro al que podrían estar expuestos los restantes habitantes del departamento, eminentemente montañoso y surcado por abundantes fuentes hídricas, ante el posible impacto de aguaceros.

Por la persistencia de las lluvias, la Oficina de Prevención y Atención de Desastres orientó extremar las precauciones en los municipios de Vegachí, Angostura, Gómez Plata, Santa Rosa de Osos, Valdivia y Briceño.

Mientras los pobladores de Boyacá, en el centro del país; y de Arauca, perteneciente a la Orinoquía, enfrentan el desbordamiento de varios ríos como consecuencia de las intensas precipitaciones ocurridas en las últimas horas.

Según Caracol Radio, 18 personas quedaron aisladas en el territorio boyacense por lo que fue necesario su rescate en helicópteros.

La avalancha de agua, lodo y piedra asoló a Salgar hace ocho días, al arrastrar a su paso puentes, carreteras, árboles y caseríos.

Familias completas perecieron ante la descomunal avenida y más de una docena de ciudadanos continúan desaparecidos.

El fenómeno sorprendió a los vecinos en plena madrugada mientras dormían, desde entonces en las noches tempestuosas muchos salgareños prefieren mantenerse despiertos, afirmaron a la prensa testigos del episodio.

Según estadísticas oficiales, de 2006 a 2014 la cuarta parte de la población colombiana resultó castigada por fenómenos naturales.