El canciller francés, Laurent Fabius, remarcó hoy la existencia de un contexto favorable para lograr un acuerdo climático en la Conferencia sobre el tema en París, al tiempo consideró que será difícil concretarlo.

La tonalidad es positiva, pero a la vez las dificultades siguen siendo extremas, expresó ante medios de prensa.

A su juicio, obtener consenso entre 196 partes (195 países y la Unión Europea) en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21), que se celebrará a fines de este año en la capital francesa, es muy complejo.

En 2009, los participantes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre ese tema se reunieron en la capital danesa, pero sin superar las profundas divisiones entre países desarrollados, emergentes y en desarrollo. "Existe un síndrome de Copenhague", recalcó Fabius.

A diferencia de aquella ocasión, explicó, en la venidera cita los participantes serán invitados a hablar al comienzo de la conferencia, para trasmitir un mensaje general positivo, antes de dejar a las delegaciones trabajar.

Entre los temas complicados, el funcionario se refirió a las cuestiones de financiación de la lucha contra el calentamiento climático.

Sobre los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, sólo 38 países (un tercio de las emisiones mundiales) presentaron hasta ahora sus contribuciones, detalló.

En un reciente encuentro acerca de ese tópico efectuado en Alemania, Fabius manifestó sus dudas sobre el logro de un acuerdo para limitar el calentamiento global a un máximo de dos grados en el encuentro de París.

El presidente francés, François Hollande, ha reiterado que la COP 21 es una prioridad para este país. En un discurso pronunciado a finales de 2014 confirmó la ambición de que la reunión deje huella y concluya con un acuerdo histórico.

Hollande comparó la trascendencia de ese evento para Francia con la cita que esta nación acogió en diciembre de 1948, durante la cual se adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Por ello, el gobierno buscará que la cumbre venidera concluya con un gran acuerdo mundial que reduzca las emisiones contaminantes, lo cual sería visto además un éxito diplomático, apuntaron expertos.