En incertidumbre, zozobra y temor viven la gente de la Ciudad Acuña, Coahuila (México), tras el devastador tornado que dejó 13 muertos y destrucción.

En tanto, la incertidumbre continúa para la familia del menor de diez meses que aún no encuentran, ya que ayer hubo una confusión en la Secretaría de Gobierno, pues se dijo que lo habían localizado sin vida y después se rectificó.

Asimismo, se informó que están funcionando los siete albergues habilitados, pero la gente está indecisa en ingresar a estos lugares.

Cabe señalar que hay presencia del Ejército Mexicano, también de la Marina y de los elementos de corporaciones estatales, resguardando la zona para evitar cualquier acto de rapiña, pero la está muy desconfiada.

A pesar de que las autoridades locales insisten que esta situación fue algo atípico, los sistemas de meteorología de la Conagua y de Hidrometeorología de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro ya habían alertado desde el viernes la posibilidad de estos fenómenos, pero se echó en saco roto las recomendaciones.

El propio gobernador Rubén Moreira a su arribo a Acuña dio a conocer que no hay sistema de alertas de tornados en esta zona, que hace frontera con Estados Unidos y que generalmente es del lado estadounidense que ocurren estos fenómenos. Detalló que hay solamente un sistema de lluvias y tormentas pero no fue activado, ni siquiera al presentarse una tormenta previa a este tornado.

Por su parte, Conagua emitió en un comunicado de prensa, que señala que continúa la alerta de tornados o torbellinos para esta zona de Coahuila.

Es importante recordar que en Coahuila en 2007 se registró un tornado bastante grande en la ciudad de Piedras Negras a unos kilómetros de Acuña y a pesar de esto continúa sin haber refugios, sin que las viviendas se construyan con lo necesario para resguardarse de este tipo de fenómenos que quizás no se den de manera frecuente pero que finalmente afectan a Acuña y Piedras Negras.