Con estas hermosas palabras, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, celebró este domingo la homilía en honor a la Virgen María Auxiliadora y la Fiesta de Pentecostés, junto a las familias católicas de la Iglesia Don Bosco.

El líder religioso, recordó que el mismo Papa Juan Pablo II muchas veces se refirió a María Auxiliadora como la primera discípula de Nuestro Señor Jesucristo, y siempre indicaba a ir a su encuentro.

"María Auxiliadora es una advocación tan querida por todos. Ella es una experiencia hermosa con su humildad y su sencillez. María es el prototipo de ser Iglesia", manifestó Brenes.

Explicó que María está viviendo en sí, bajo esa fuerza del Espíritu, ese mandato de que la Iglesia no es una Iglesia fundada por Jesús, una Iglesia pasiva e instalada, sino que es, como la llama el Papa Francisco: una Iglesia Misionera.

El Cardenal Brenes destacó que por intercesión de María, el Espíritu viene a nosotros, y nos hace capaces de anunciar a su hijo Jesús.

Por su parte, las familias de la Colonia Don Bosco, con mucho júbilo también destacaron la importancia de esta fiesta, en honor a la Santísima Madre.

"Me parece que hay bastante fervor en la gente. Todos los años yo vengo, soy un gran devoto de la Virgen María Auxiliadora. Estoy consagrado a ella, me motiva porque ella es alegría", dijo el devoto, Ramón Gutiérrez.

"Es la madre de todos, es la madre de nuestro Señor Jesucristo, a quien tenemos que amar y respetar siempre. Tenemos que venerarla y pedirle, porque ella es mucho amor. A mi me ha concedido muchos milagros", aseguró la feligrés, Ada Francis Contreras.

De igual forma, Yolanda Parrales, indicó que la Santísima Madre María Auxiliadora, "es la virgen más bella del mundo", y aseguró que curó a su hijo minusválido, y lo hizo caminar.

Durante su homilía, el Cardenal Brenes, también refirió que "la fiesta de Pentecostés y la fiesta en honor a nuestra Madre Santísima, nos está invitando a tener esa apertura hacia el Espíritu Santo".