La histórica beatificación de Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue acompañada por un halo solar durante la solemne misa celebrada en San Salvador y que fue presenciada por miles de personas.

Ante la aparición del fenómeno, caracterizado por un aro de colores alrededor del sol, los feligreses lo catalogaron como una señal divina y tomaron fotos.

En la vigilia previo a la beatificación, una abundante lluvia fue recibida igualmente con júbilo por las familias salvadoreñas.

Tanto la lluvia, como el halo solar, fueron recibidas por los fieles como señales de bendición por el reconocimiento al martirio del beato Oscar Arnulfo Romero.