Diversificar la producción de alimentos, como alternativa a los efectos del cambio climático, es lo que propone y trabaja la empresa de capital danés Ingemann, que desde hace 8 años invierte en Nicaragua, en los rubros de miel orgánica y cacao.

Al menos 500 pequeños productores aglutinados en diversas cooperativas están trabajando de la mano con estos inversionistas daneses, que tomando el creciente consumo de chocolate en países europeos y Estados Unidos, exploraron opciones de negocios en Centroamérica y fue en Nicaragua que encontraron las condiciones de producción, jurídicas y seguridad ciudadana para afincarse en el país.

Ingemann comenzó trabajando con buen suceso con productores de miel y desde hace cinco años decidieron incursionar en la producción de cacao y la experiencia ha sido tan buena, que ahora cuentan con una Academia de Cacao que brinda cursos de capacitación gratuita a los productores que han optado por este cultivo, que es resistente a los efectos del cambio climático.

Aunque Nicaragua aún no es considerada como un país productor de cacao, las autoridades a través del Ministerio de Economía Familiar y el Ministerio de Agricultura, junto a pequeños productores han venido trabajando en un Plan Nacional de Cacao que prioriza políticas y ejes que ayuden a incrementar su producción.

De acuerdo al Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio Ciclo Productivo 2013-2014, la producción de cacao fue de 128,102 quintales, registrando un incremento de 117,105 quintales (1,065%) en comparación a 11 mil quintales de cacao producidos en 2006.

En las montañas del Tuma-La Dalia, particularmente en la hacienda Milanesa, se trabaja con 94 manzanas de plantas de cacao, de un total de 337 manzanas que tiene la propiedad que se dedica mayoritariamente a la producción de café.

En esta finca se tienen 4 años de estar trabajando con Ingemann en el rubro cacao, tras la siembra de la primeras plantas, es ahora que se comienzan los primeros frutos, cuenta Irving García, quien considera que ante la variabilidad del clima, lo mejor es diversificar la producción y el cacao es una nueva opción.

“Hemos querido ir creciendo, pasamos de sembrar un poco menos de café y ahora cacao. Hemos visto que el cacao es una alternativa muy buena para soportar la caída de los precios del café, además es un cultivo de futuro, lleva una curva hacia arriba de los precios, eso nos llamó la atención para sembrar cacao e ir mejorando las fincas diversificando los productos”, dijo García.

Para este productor, la asistencia que ha brindando Ingemann ha sido fundamental para producir cacao.

“Antes solamente cultivábamos café y con la ayuda de Ingemann nos arriesgamos. Sembrar 94 manzanas es un reto grande, pero con la asistencia ha sido provechosa”, cuenta este productor.

Nicaragua con gran potencial

Lars Saquero Moller, gerente general de Ingemann, señala que Nicaragua tiene gran potencial para la producción de miel y de cacao, rubros que tienen muy buena adaptación a los efectos del cambio climático.

“Hemos invertido fuertemente en el cacao para poder cubrir las necesidades que el productor puede tener para ingresar a este rubro y estamos trabajando con cooperativas, con unos 500 productores y con inversionistas que deseen diversificar su producción, ya sea de café a cacao o ganadería a cacao. Estamos buscando cómo seguir creciendo y hay muchas posibilidades para comenzar proyectos. Es una transición que debemos comenzar ahora, porque el cambio climático es una realidad y el café ya no da (no es rentable) como antes”, plantea Lars al comentar el trabajo que vienen haciendo con los productores para convencerles de las ventajas que brinda el cacao por su alto nivel de consumo en los países europeos.

En esta tarea, Ingemann trabaja a la par del Tecnológico Nacional, de cara a llevar asistencia tecnológica a todos aquellos productores que deseen incursionar en este rubro. Lars manifiesta que cubren la gran parte de los eslabones de producción, pero reconoce que el tema del financiamiento es reto para mejorar los niveles productivos.

Ingemann cuenta con varios viveros en los que trabajan genéticamente la planta de cacao, de manera de ir proporcionando al productor las herramientas básicas para diversificar su producción.

“Hoy por suerte los Bancos están comenzando a tomar en serie la producción de cacao”, señaló Lars, que hasta el momento trabajan con cooperativas, la mejor forma de cumplir sus propósitos.

Otro punto que subrayan como importante, es la formulación del Plan Nacional de Cacao, lo que se traduce como un enfoque dirigido a promocionar este rubro como alternativa económica.

“Hay que seguir invirtiendo, el gobierno tiene que seguir invirtiendo y crear disponibilidad de financiamiento, en crear capacidad técnica en las cooperativas del país para mejorar el nivel y luego viene la transición donde tenemos que adaptarnos al cacao, adoptar al cacao y querer el cacao” agrega Lars, que considera que en unos 30 años Nicaragua podría ser reconocida como un país productor de este grano.

De acuerdo a una publicación especializada en cacao, la producción en el mundo está limitada a unos pocos países. Del total de los granos cosechados en 2011, el 74.8% se cultivó en África, el 13% en Asia y el 12.1% en América. Aún cuando los porcentajes varían año tras año, África sigue siendo el rey del cacao.

Brasil y Ecuador son los productores de cacao por excelencia en Latinoamérica, seguido de México, Panamá, Costa Rica, Cuba, Jamaica, Haití, Grenada, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Colombia, Venezuela y Perú.

Ingemann acopia el cacao en baba y lo transportan hacia la comunidad Las Maderas, donde realiza el proceso de secado. Las exportaciones de cacao de Nicaragua han experimentado un fuerte crecimiento, fundamentalmente hacia la Unión Europea, en donde existe una demanda fuerte y consolidada hacia el cacao de calidad como el que ofrece el país. Estados Unidos es el principal destino del cacao de Nicaragua con un 52% y Alemania con el 23%.

De acuerdo Ingemann el precio de cacao en el mercado internacional actualmente es de 3.75 dólar por cada kilo comercializado. Uno de los retos es procesar el producto para darle mayor valor agregado al producto y no solamente exportar el grano.