El Papa defendió hoy el papel de la policía para la defensa de una vida social "ordenada y libre" ante "la prepotencia de los violentos y los corruptos", al recibir en audiencia a familiares de uniformados caídos en el cumplimiento del deber.

Ante varios cientos de personas congregadas en el Aula Pablo VI del Vaticano, el líder católico destacó la disponibilidad de los policías al sacrificio, incluso hasta dar la vida, para defender la democracia y combatir la criminalidad organizada o el terrorismo: "Vuestra misión exige la valentía para socorrer a quien se encuentra en peligro y para frenar al agresor. La colectividad le es deudora de la posibilidad de conducir una vida ordenada y libre de la prepotencia de los violentos y los corruptos", indicó.

Aseguró que Dios premia el sacrificio de quienes se entregan por amor al bien común y son víctimas de los violentos quienes, encontrando en las fuerzas del orden el obstáculo más arduo a sus "planes feroces", a menudo se lanzan contra ellas.

Insistió que quien sirve con valentía y abnegación a la colectividad encuentra, junto a las dificultades y riesgos vinculados a su rol, una forma de realización muy elevada de sí, porque camina "en el sendero del señor, que quiso servir y no ser servido".

Según el pontífice quien, día tras día, asume la seriedad y el compromiso del propio trabajo y lo pone a disposición de la comunidad, y especialmente de quien está en peligro y se encuentra en situaciones de grave dificultad, sale hacia el prójimo y lo sirve: "Actuando en tal forma, realiza la propia vida, también en la eventualidad de perderla, como hizo Jesús muriendo en la cruz", ponderó.