A tres días de elecciones municipales y regionales en España, los pronósticos apuntan a una votación muy dispersa entre cuatro partidos principalmente que impedirá la formación de gobiernos unicolor en la mayoría de los casos.

Muy afectados por la responsabilidad que gran parte de la población atribuye a sus gobiernos por la actual crisis, los partidos Popular (PP) y Socialista Obrero Español (PSOE) se perfilan como los grandes perdedores.

Según encuestas previas, cuya difusión está prohibida hasta la realización de los comicios, las dos agrupaciones que han gobernado alternativamente durante los pasados decenios no podrán alcanzar esta vez las mayorías absolutas.

De otro lado, las formaciones emergentes Podemos y Ciudadanos, refrenaron en las recientes semanas sus crecimientos explosivos y según las previsiones no contarán tampoco con fuerza suficiente para gobernar por si solos, aunque ganen un espacio político considerable.

La situación de dispersión de votos, de concretarse, obligará a alianzas y acuerdos para conformar las mayorías necesarias para gobernar en municipios y regiones, un panorama que también se vislumbra para las elecciones generales de fines de año.

Aunque hace algunos meses parecía que tendría una debacle aún mayor, el llamado bipartidismo -dado por el PP y el PSOE- debe quedar muy deteriorado si se cumplen los pronósticos para las elecciones del domingo 24 de mayo.

Otro resultado importante es la llegada a los gobiernos regionales y municipales de Podemos, cuyo programa ha derivado de la izquierda a la centro-izquierda, y Ciudadanos, una agrupación catalana de derecha que se lanza ahora al terreno nacional.

La votación convocada para el domingo próximo servirá al mismo tiempo para un mayor acercamiento a la situación que imperará en España luego de las elecciones generales de fines de año.

Según las previsiones esos comicios, cuya fecha está todavía por definir, significará el fin de los gobiernos unicolor para abrir las puertas a alianzas, todavía sin una definición concreta.

Esta perspectiva podría variar en caso de decantarse a última hora por uno u otro lado el alto número de indecisos, superior a la media histórica, que reflejaron las últimas encuestas cuya publicación fue permitida.