La gigante petrolera Shell está apostando a continuar haciendo negocios en un mundo que será 4°C más caliente para el año 2100.¿Su justificación? No ven que se estén tomando los pasos suficientes para limitar a 2 grados el calentamiento global, según información publicada por The Guardian, citados por la revista Nature.

Limitar a un incremento de 2 grados el calentamiento global es la meta deseada por quienes buscan un consenso en la próxima Cumbre Climática de París a efectuarse en diciembre.

Sin embargo, compañías como Shell, que públicamente hablan de limitar el calentamiento global, privadamente asuman que esto no pasará.

El valor de las compañías petroleras depende de sus reservas, y sólo una fracción de éstas podrán ser utilizadas si se establecen mecanismos para imponer este límite.

Si las firmas dejaran de explotar por completo sus reservas, su valor como empresa se desplomaría, llevando a una enorme caída de la bolsa.

Esta es una de las razones detrás de las campañas para persuadir a los grandes inversores a retirarse de los combustibles fósiles.

No obstante, parece que la mayoría de los inversionistas están apostando a seguir sus negocios igual que siempre, con Shell incluso tratando de encontrar nuevas reservas fósiles.

Un ejemplo de ello es que, recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reportó que el mundo subsidia a compañías explotadoras de combustibles fósiles por una suma de 5.3 trillones de dólares al año. Esto equivale al 6.5 por ciento del PIB mundial.

Y hasta ahora parece que el acuerdo global para frenar mayores emisiones de gases de efecto invernadero, el cual se espera surja en París en diciembre, no va lo suficientemente lejos como para cambiar esto.