La Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, reflexionó sobre la misión de vida del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, en el marco de la conmemoración del 120 aniversario del natalicio del héroe nacional.

A través de los medios del Poder de las Familias y Comunidades, Rosario manifestó que Sandino fue genio y figura, uno de esos seres especiales que vienen a cumplir misiones sagradas y que nos dejan legados extraordinarios.

“Sandino estuvo con nosotros, vino a cumplir una misión sagrada, vino a legarnos una patria libre y el deber de cantar, de defender la patria libre y linda que tenemos hoy, que queríamos por tantos años de lucha de fusiles, que alcanzamos el 19 de julio de 1979, cuando entró Sandino con el pueblo, con Daniel al frente con el Frente, entró Sandino y se irguió nuevamente como la figura de dimensión universal que es Sandino, General de Hombres y Mujeres Libres”, expresó Rosario.

La Compañera Rosario, que presidió junto al Comandante Daniel Ortega el homenaje el General Sandino en su pueblo natal Niquinohomo, envió un abrazo a toda la familia del General, en especial a Blanca Segovia, hija de Sandino e hija dilecta de Nicaragua.

Rosario valoró que Sandino era un ser especial que tuvo la grandeza humana de llenarse de fuerza, fortaleza y valentía para cumplir su misión.

“Sandino era un hombre sencillo, trabajador del campo de Niquinohomo, un artesano, un pequeño productor y venía con la misión, la inmensa, infinita misión de redimir el alma nicaragüense, redimió el alma nicaragüense, a pesar que perdió la vida física, redimió el alma, nos hizo invencibles en el combate, en nuestra soberanía, en nuestra independencia”, indicó.

“Sandino nos redimió, Sandino nos liberó y Carlos (Fonseca) y el Frente Sandinista y el pueblo de Nicaragua hemos venido continuando la tarea, porque hay que saber ser libre todos los días y hay que saber alzarse todos los días”, agregó.

La Compañera dijo que como nicaragüenses este día nos hemos comprometido a ser libres, porque somos hijos de Sandino y de la Nicaragua libre y bendita que él nos dejó.