Congresistas demócratas recomendaron hoy al presidente estadounidense Barack Obama reconsiderar las sanciones dictadas contra Venezuela y comenzar un proceso de diálogo para normalizar las relaciones con ese país.

En una carta abierta al mandatario, el grupo de 16 legisladores cuestionaron que el país suramericano constituya "una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos", como aseguró la Casa Blanca el 9 de marzo, lo cual generó innumerables críticas por parte de todos los gobiernos latinoamericanos y de otras regiones del mundo.

La medida también sancionó a un grupo de funcionarios por supuestas violaciones de los derechos humanos, con lo cual se ampliaron las acciones contra el gobierno venezolano aprobadas por el Congreso norteamericano a finales del año pasado.

Asimismo, los representantes expresaron su preocupación por el fracaso de las medidas punitivas contra Caracas.

Instamos a (la administración Obama) a mantener sus esfuerzos admirables para entablar un diálogo directo con el Gobierno de Venezuela y trabajar con otros países y organismos multilaterales y regionales, con vistas a fomentar el diálogo y la democracia en Venezuela y en todo el hemisferio, precisa la misiva.

Agregan además que "más allá de los impactos negativos sobre la cooperación regional, las sanciones pueden dificultar los derechos humanos y el diálogo en Venezuela".

Recuerdan que las medidas concitaron una oposición regional unánime durante la VII Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá en abril, así como la condena de organismos regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Mercado Común del Sur (Mercosur) o la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).

Por tales motivos, los legisladores instan a Obama de "abstenerse de imponer más sanciones unilaterales".

Entre los firmantes de la carta se encuentra los legisladores Raúl Grijalva (Arizona), Sheila Jackson Lee (Texas), Barbara Lee (California), Sam Farr (California), Charles Rangel (Nueva York) y José Serrano (Nueva York).

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha pedido varias veces un diálogo entre iguales con Estados Unidos, a fin de mejorar las relaciones bilaterales, interrumpidas desde 2010 cuando ambos países retiraron a sus respectivos embajadores.

Durante la Cumbre de las Américas Obama y Maduro sostuvieron un breve intercambio dirigido a limar asperezas y tratar de recomponer las deterioradas relaciones.

Durante fugaces visitas a Caracas en abril y mayo, el Consejero del departamento de Estado estadounidense, Thomas Shannon, se reunió con Maduro y con la canciller, Delcy Rodríguez.

En ambos encuentros, se le demandó trasmitir al presidente Obama la necesidad de tener relaciones de respeto y derogar el decreto considerado injerencista.

Para las autoridades venezolanas, Washington ha usado a conveniencia dichas órdenes ejecutivas como justificación para intervenciones militares en otros países, como en el caso de Libia e Iraq.