El terremoto del pasado 25 de abril en Nepal levantó literalmente en peso el valle donde se asienta esta capital y, en un alarde inconcebible de fuerza, lo dejó unos 80 centímetros más alto que antes.

Así lo reveló hoy un estudio del Departamento de Investigaciones del Ministerio de la Reforma Agraria que utilizó como herramienta básica el Sistema de Posicionamiento Global (GPS).

La altitud del valle (de Katmandú) aumentó 80 centímetros debido al desplazamiento de la placa tectónica de la India hacia la placa tibetana durante el sismo, dijo el director general del departamento, Madhu Sudan Adhikari.

Según los anteriores datos, el valle de Katmandú estaba situado a mil 338 metros sobre el nivel del mar antes del terremoto, que con una magnitud de 7,9 grados en la escala de Richter tuvo su epicentro en el distrito de Gorkha, unos 75 kilómetros al norte de esta capital.

La referida investigación se llevó a cabo con las informaciones que por medio del GPS recopilaron cinco estaciones de control en las colinas que circundan al valle, durante los cuatro días inmediatos a la descomunal remezón.

Hace unos 500 millones de años, el territorio que hoy ocupan Nepal y los territorios contiguos al Himalaya constituía el fondo del antiguo mar de Tetis.

El movimiento de la llamada placa india al norte la hizo chocar con la masa inmóvil de Asia y el resultante plegamiento de la corteza terrestre determinó la formación de la cordillera más alta del planeta y una vasta zona de alta sismicidad.

La elevación principal ocurrió hace unos 50 millones de años, pero los persistentes desequilibrios del sistema aún provocan desastres de triste recordación, como el terremoto de hace 12 días, cuyo saldo fatal se cifraba hasta este jueves en ocho mil 413 muertos y más de 17 mil 576 lesionados.