El islamista ha prometido un "Estado civil" y ha asegurado que "hoy día se concreta con la ascensión de un presidente elegido por voluntad popular".

Se espera que Mursi, que ganó las elecciones con casi el 52% de los votos, jure este sábado el cargo de presidente ante el Tribunal Constitucional.

"Siempre pondré primero el interés de la nación, acabaré con todas las formas de presión y de injusticia", ha dicho ante una multitud a la que aseguró que "no hay poder sobre el poder del pueblo".

Mursi ha subrayado que no dejará que "ninguna nación interfiera en nuestro camino".

Además, ha lanzado un mensaje tranquilizador: "Venimos con un mensaje de paz", a los que añadió que "juntos somos capaces de prevenir cualquier agresión, de cualquier partido".

En otro momento del discurso ha afirmado que no distinguirá "entre los que me apoyan y los que no, trabajaré con todos, para devolver a Egipto al lugar que merece, en todos los campos, literatura, ciencia, educación, agricultura, y en la industria".