Un filamento solar alargado, que se extendía casi por medio hemisferio visible del Sol, estalló hacia el espacio entre el 28 y el 29 abril, en una gran explosión de plasma brillante.

Los filamentos son formas alargadas inestables de material solar suspendido sobre nuestra estrella por fuerzas magnéticas.

Astrónomos solares de todo el mundo tienen sus ojos en este inusualmente grande filamento y llevaron a cabo un registro mientras entró en erupción.

Los dos coronógrafos de la misión conjunta SOHO (Observatorio Solar y Heliosférico de la ESA/NASA), muestran en sendas imágenes la eyección de masa coronal asociada a la erupción, informa la NASA.