El Papa Francisco instó hoy a defender a los menores de la violencia, al final de su bendición con el “Regina Coeli” (Reina del Cielo), asomado desde la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico.

“Todos debemos comprometernos para que cada persona y especialmente los niños sean siempre defendidos y protegidos”, pidió el Pontífice ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro del Vaticano, en un soleado mediodía dominical.

“Un saludo especial va hoy a la Asociación Méter, en la jornada de los niños víctimas de la violencia. Agradezco por el empeño con el cual buscan prevenir estos crímenes”, dijo, al mencionar la organización italiana fundada por el sacerdote Fortunato Di Noto y que se ocupa de combatir los abusos a menores.

Ante la multitud, el obispo de Roma recordó el pasaje bíblico de “la vid y los sarmientos” y aseguró que Cristo la predicó para explicar la importancia para los fieles de mantenerse unidos a él por “los sarmientos (las ramas) no son autosuficientes, dependen totalmente de la vid”.

Pidió a los feligreses mantenerse en la Iglesia porque en la unión con Jesús pueden recibir “los dones” del amor, alegría, paz, magnanimidad, benevolencia, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de si.

“Como consecuencia podrán hacer mucho bien al prójimo y a la sociedad, como verdaderos cristianos”, añadió. Insistió que gracias a esa unión se recibe “un modo nuevo de ser” y se puede amar a los demás, comenzando por los pobres y los que sufren, llevando al mundo frutos de bondad, de caridad y de paz.