El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, aseguró este sábado que "cuatro gamberros hijos de papá no conseguirán arruinar la Exposición Universal", en alusión a los disturbios registrados en Milán durante la inauguración de dicho evento.

"Quiero decirlo con mucha serenidad. Cuatro gamberros hijos de papá no conseguirán arruinar la Expo", señaló el presidente del Gobierno italiano en una entrevista con el informativo Tg2 de la RAI.

Y añadió: "Los italianos saben de qué partes estar. Han tratado de arruinar la fiesta pero Milán es mucho más fuerte que lo que estos señores piensan".

Renzi agradeció la labor de las fuerzas del orden, que "hicieron un trabajo muy serio y no cayeron en provocaciones", y también a los vecinos milaneses, que "inmediatamente salieron a la calle para limpiarlas".

De este modo el líder socialdemócrata expresó su parecer sobre los disturbios registrados el viernes, cuando rehusó referirse a esta cuestión.

Un día después de estos incidentes, que devastaron varias calles de la capital lombarda, el Ayuntamiento trabaja para cuantificar y reparar los daños, por los que tomará acciones legales contra los cinco antisistema arrestados.

Por el momento, la Fiscalía investiga si estas personas pudieron incurrir, entre otros, en un delito de "devastación", para el que el Código Penal del país establece penas de entre ocho y quince años de prisión.

Hoy, las autoridades de la capital y la región lombarda mantuvieron un comité sobre seguridad y orden público tras el que el presidente de la Región, Roberto Maroni, anunció que destinará un millón y medio de euros para resarcir a los vecinos perjudicados.

Tras su inauguración oficial, ayer, la Exposición Universal de Milán permanecerá abierta durante los próximos seis meses para abordar el tema de la alimentación en el mundo bajo el lema "Nutrir el planeta. Energía para la vida".

El comisario del evento, Giuseppe Sala, aseguró que ya se han superado los once millones de billetes vendidos.

Polémica tras disturbios

El Ayuntamiento de Milán (Italia) se afana este sábado en reparar los daños provocados por los disturbios registrados en la apertura de la Expo al tiempo que se investigan los posibles delitos cometidos y se critican las medidas de seguridad adoptadas.

Las televisiones italianas muestran hoy a los trabajadores reparando los graves estragos que sufrieron algunas calles del centro milanés, escenario ayer de fuertes enfrentamientos entre las fuerzas del orden y grupos antisistema contrarios a la Exposición Universal, inaugurada ayer.

Integrados en una manifestación pacífica, seguidores del movimiento anticapitalista "Bloque Negro" se enfrentaron a los policías y destrozaron todo tipo de mobiliario urbano e incendiaron sucursales bancarias y numerosos vehículos.

El presidente de la región de Lombardía, Roberto Maroni, anunció al término de un comité sobre orden público que destinará un millón y medio de euros a resarcir a los ciudadanos que ayer se vieron perjudicados de alguna manera por estos actos de violencia.

Tras más de hora y media de batalla campal, 11 agentes resultaron heridos leves y una decena de manifestantes detenidos, de los cuales finalmente fueron arrestados cinco, dos mujeres y tres hombres.

La de ayer fue, para el alcalde de Milán, Giuliano Pisapia, "una jornada muy bella arruinada por idiotas" contra quienes el consistorio -aseguró- emprenderá medidas legales.

La cita estaba considerada como imprescindible para el país, hasta el punto de que durante su inauguración oficial, el primer ministro, Matteo Renzi, llegó a afirmar que con la Expo daba inicio "el futuro de Italia".

Las autoridades conocían la presencia de grupos violentos procedentes de varios países y por ello se decidió blindar la ciudad con miles de agentes policiales y antidisturbios.

Sin embargo esto no evitó que el centro de la capital lombarda se sumiera en el caos de los enfrentamientos, lo que ha provocado numerosas críticas especialmente contra el ministro del Interior, Angelino Alfano.

El titular se congratuló a última hora de la tarde del buen trabajo de las fuerzas del orden que, a su juicio, "evitaron lo peor" debido a que no cargaron contra los manifestantes sino que les disuadieron mediante el uso de gases lacrimógenos.

Las críticas más duras proceden de la xenófoba Liga Norte (LN) y del Movimiento 5 Estrellas, que ya ha anunciado que presentará una moción de censura contra el ministro y ha lanzado la etiqueta #Alfanoacasa en la red social Twitter.

Mientras, el portavoz de la conservadora Forza Italia en la Cámara de los Diputados, Renato Brunetta, se manifestó en la misma línea y lamentó que, a pesar de que "todo esto era ampliamente previsible, el Gobierno no ha sido capaz de detener el caos".