La fiscal estatal de Maryland, Marilyn J. Mosby, ha declarado en una rueda de prensa que ha encontrado evidencias suficientes, tras revisar varias investigaciones, para considerar que la muerte del joven afroamericano Freddie Gray fue un "homicidio en custodia de la policía".

Igualmente ha sostenido que el arresto fue ilegal y que por tanto hay causa probable para levantar cargos contra los seis policías que custodiaron al joven de solo 25 años, que serán acusados formalmente en un proceso judicial.

El conductor de la furgoneta, Caesar Goodson, ha sido acusado con el cargo más grave, homicidio en segundo grado con premeditación. Dos se enfrentan a cargos de homicidio involuntario, y el resto deberá responder por asalto e incumplimiento del deber.

Según la descripción que realizó la fiscal, los agentes maltrataron a la víctima desde el inicio. Mosby ha informado de que el cuchillo que Gray portaba no era una razón para ser arrestado y ha afirmado que los oficiales "no consiguieron establecer una causa probable para arrestarlo". En su declaración pública, la fiscal recalcó que Gray no había cometido "ningún delito".

La Fiscalía estatal ha determinado que el joven afroamericano fue esposado en las muñecas y los tobillos, trasladado en un furgón policial, sin utilizar un cinturón de seguridad, lo que provocó que cayera al suelo. Mosby ha relatado que, pese a que la víctima solicitó atención médica, nunca recibió primeros auxilios.

Los agentes acusados son el teniente Brian Rice, de 41 años, que lleva en el departamento desde 1997; Alicia White, sargento de 30 años, desde 2010 en activo; el oficial Caesar Goodson, de 45 años, que ingresó en el departamento en 1999; el oficial William Porter, de 25 años, que comenzó su trabajo en 2012; Garrett Miller, también oficial y de 26 años, en el cargo desde 2012; y el oficial Edward Nero, de 29 años, en activo desde 2012.

En su alocución, la fiscal recordó que proviene de una familia donde varios miembros han pertenecido a la policía desde hace cinco generaciones y deseó que estas acusaciones no empañen las relaciones que tienen en la ciudad las fuerzas del orden y la fiscalía.

La reacción de Barack Obama

Poco después de la rueda de prensa de la fiscal, el presidente estadounidense Barack Obama sostuvo, desde la Casa Blanca, que es "absolutamente vital" que la verdad sobre lo que pasó a Freddie Gray se sepa y anunció que el Departamento de Justicia está en comunicación con las autoridades.

El presidente sostuvo que lo que espera la gente es "la verdad" y abogó por manifestaciones no violentas tras este anuncio. Igualmente sostuvo que hay que seguir trabajando para aumentar la confianza en las autoridades pero llamó a proporcionar más oportunidades a las comunidades más desfavorecidas.

El joven fue trasaladado en una furgoneta, donde sufrió una lesión en la columna vertebral. Hasta ahora no se conocen los detalles exactos que le provocaron dicha lesión, causa de su deceso el pasado 19 de abril, tras una semana en coma en el hospital.

Desde entonces, ya hace casi dos semanas, numerosas manifestaciones han sacudido Estados Unidos, algunas de gran violencia, como las vividas en la ciudad donde ocurrieron los hechos, y que provocó que las autoridades declararan el estado de emergencia, se desplegaran 2,000 militares de la Guardia Nacional y establecieran el toque de queda por las noches.

Precisamente, este viernes y sábado hay preparadas dos manifestaciones para protestar por la muerte de Gray.

Por su parte, el sindicato de policía de Baltimore, según informa AP, ha declarado que los seis oficiales no son responsables de la muerte de Freddie Gray y considera que actuaron de forma diligente.

"Pese a lo trágico de la situación, ninguno de los oficiales envueltos son responsables por la muerte de Gray", ha defendido en un comunicado Gene Ryan, presidente de Fraternal Order of Police Lodge 3 de Baltimore, y quien ha añadido que "por el contrario, durante todo el tiempo, cada uno de los oficiales de manera diligente protegieron a Gray y actuaron para proteger al público".

El pasado jueves, la Policía de Baltimore entregó el informe sobre la muerte del joven negro Freddie Gray a la Fiscalía estatal de Maryland.

"Quise que actuáramos con urgencia para tener pronto los resultados. Pero no significa que la investigación ha terminado. Si encontramos nuevas pruebas, las seguiremos", explicó en rueda de prensa el jefe de Policía de Baltimore, Anthony Batts.

"El caso continúa muy activo, y seguiremos trabajando sobre nuevas informaciones que surjan", precisó el subjefe de Policía, Kevin Davis, que acompañó a Batts en la rueda de prensa.

Tanto los abogados de Gray como la Fiscalía del estado ya han advertido, para evitar frustraciones de los ciudadanos, que no cabe esperar un anuncio inmediato sobre eventuales cargos contra agentes.