La Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, saludó este jueves a los trabajadores y trabajadoras nicaragüenses en las vísperas de la celebración del Día Internacional de los Trabajadores, que se conmemora cada primero de mayo.

“Vivimos tranquilos gracias a Dios procurando trabajo y paz cada día gracias a Dios. Vivimos en un modelo de fe, familia y comunidad gracias a Dios. Somos un pueblo laborioso, pueblo digno, pueblo valiente, pueblo formidable, un pueblo trabajador”, expresó en su mensaje.

“Nos abrazamos y nos saludamos este primero de mayo con la esperanza creciendo en cada uno de nosotros, porque también gracias a Dios vamos bien, todos sabemos que vamos bien, estamos muchísimo mejor que cuando vivíamos tiempos duros, tiempos de oscuridad. En el 2007 volvió la claridad, volvió y se instaló este modelo cristiano, socialista y solidario de valores, de ideales, de prácticas, donde nos encontramos para querernos, para acompañarnos, para celebrar, para festejar y también para atravesar en solidaridad y en abrazo los tiempos duros”, agregó.

“Nos saludamos como pueblo trabajador, primero de mayo día intencional de las y los trabajadores, nos unimos también entonces en solidaridad internacionalista con todos nuestros hermanos y hermanas del mundo, ese mundo que nos toca hacer mejor cada día con esfuerzo, que nos toca hacer mejor cada día con dialogo, que nos toca hacer mejor cada día afianzando la paz de los hermanos y hermanas en fraternidad, en libertad, en dignidad, afianzar la paz en el mundo. Esa es otra de las tareas que tenemos y cómo nos duele ver el dolor de aquellos pueblos donde sigue la guerra”, añadió Rosario.

“Nosotros que hemos sufrido en otros tiempos conflictos dolorosos, sufrimiento de verdad para mujeres, para madres, para familias enteras, nosotros que hemos sufrido la guerra conocemos el valor de la Paz. Hoy en las vísperas del primero de mayo ponemos en alto la paz, esta paz que vivimos las familias nicaragüenses, la tranquilidad, la esperanza y esos niveles de felicidad que tenemos, porque la felicidad está hecha de tranquilidad, de armonía, y sobre todo de entendimiento y del conocimiento que tenemos cada uno de nosotros”, aseguró.

“Hay un porvenir mejor que nos toca construir con trabajo, con esfuerzo, pero sobre todo afirmando patria, afirmando paz, afianzando con bendición, en prosperidad y en victorias esta Nicaragua de todos”, concluyó.