La nave de carga rusa Progress disparada desde el cosmódromo Baikonur, en Kazajstán, inició hoy un gradual descenso incontrolado desde la órbita, que debe llevarla a su incineración en las capas densas de la atmósfera.

Una fuente de la industria espacial no identificada por RIA Novosti, sostuvo que como no se logra poner en funcionamiento los motores y efectuar una maniobra de corrección, el carguero disparado ayer comenzó a bajar desde la órbita.

Al subrayar que en las últimas 24 horas la nave bajó decenas de metros, la fuente explicó que la velocidad del descenso dependerá del estado de la atmósfera y el viento solar.

Con anterioridad, el experto participante en el lanzamiento de la nave Progress con dos toneladas de carga útil hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) anunció a la agencia de prensa rusa que los intentos de retomar el control del ingenio quedaron suspendidos.

Un nuevo intento ha fracasado, por ello esta tarde y esta noche no se harán más, dijo citado por el portal multimedia Sputnik.

Media hora después del lanzamiento de la Progress-M27M la víspera, el Centro de Control de Vuelos informó que las estaciones terrestres no recibían datos telemétricos confiables del carguero, situación que perdura hasta este momento pese a los esfuerzos de los especialistas.

Según RIA Novosti, el fallo de la misión de este ingenio impulsado por un misil Soyuz 2.1 podría provocar que se suspendan temporalmente los lanzamientos con estos cohetes.

La fuente de la industria espacial opinó que resulta muy probable se postergue el disparo del soyuz 2.1 que estaba programado para mediados de mayo desde el cosmódromo de Plesetsk, en territorio ruso.

Medios periodísticos señalaron un posible fallo de sincronización en el propulsor de la tercera fase del cohete que llevó a la ingravidez a la nave Progress como la causa de que el ingenio alcanzara una órbita superior a la prevista.

Sin embargo, la fuente de la industria espacial estimó que este entuerto no influirá en el calendario de lanzamiento de la nueva expedición a la EEI, planificada para el próximo 26 de mayo.

Aclaró que el disparo de la misión tripulada hacia el laboratorio orbital no sufrirá cambios y se mantendrá en esa fecha porque la Soyuz TMA-17M emplea los misiles Soyuz-FG y no los Soyuz 2.1.