Francisco Moncada Alvarado, de 22 años, es todo un ejemplo a seguir en el municipio de San José de Cusmapa en el departamento de Madriz. A pesar de nacer sin su pierna izquierda y que sus brazos no se desarrollaron totalmente, esto no ha sido impedimento para cumplir las metas que se ha propuesto.

Francisco es un ejemplo de vida y un gran luchador. Pese a su discapacidad y limitaciones físicas, le sonríe a la vida y está decidido a seguir cumpliendo cada meta que se ha trazado, la última es culminar sus estudios para graduarse como licenciado en contabilidad, algo en que le acompaña solidariamente el gobierno local del FSLN que le garantiza la beca universitaria.

En el 2013, culminó sus estudios de secundaria, al año siguiente gracias al impulsó que brindó el Gobierno Sandinista a la educación técnica en las comunidades rurales, Francisco logró obtener el certificado de técnico en contabilidad y ahora gracias a una beca que le brinda la alcaldía está poco a poco cumpliendo sus deseos de ser licenciado, carrera que cursa los fines de semana en una universidad en Estelí.

Este muchacho que se moviliza brincando con su única pierna, es originario de la comunidad Las Jaguas, que se ubica 23 kilómetros del casco urbano de San José de Cusmapa. Desde muy niño ha superado todo obstáculo que se ha encontrado, sus padres han sido su principal punto de apoyo, pero ahora con el respaldo que le brinda el gobierno local y la oportunidad de seguir estudiando lo mantiene muy contento.

“Me han apoyado bastante en la alcaldía, todas las personas, nunca me han dejado morir y si he sentido el apoyo del gobierno. Mi meta es sacar mi licenciatura, ser un contador público y seguir trabajando en esa área, ser especialista en esa aérea”, refiere Francisco que desde muy niño gusta de los números y por eso se decidió por la contabilidad.

“Cuando salí de quinto año tuve un sueño de estudiar y cuando empecé la universidad, la alcaldía me dio una beca para estudiar técnico en Somoto”, agrega.

Al concluir su preparación técnica, Francisco tuvo otra bendición de Dios, con la puesta en marcha de la construcción de la carretera entre Las Sabanas y San José de Cusmapa, este joven fue contratado por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) que a través de los llamados Módulos Comunitarios de Adoquinado, le permitió poner en práctica sus recién adquiridos conocimientos contables como administrador del módulo 9.

“Nací sin una pierna y sin brazos normales, pero Dios me dio la inteligencia de comprender los números, siempre he sido bueno a las matemáticas, por eso es que la contabilidad me gusta”, comenta Francisco, quien espera muy pronto tener la oportunidad de contar con una prótesis para su brazo y pierna izquierda.

Considera que el Gobierno Sandinista se ha venido preocupando por restituir derechos a las personas con capacidades diferentes, tal es su caso.

“Mi mayor sueño es ser un profesional especialista, trabajar y mantenerme a mí mismo, no depender de mi familia, con mi trabajo me mantendría bien y no sufriría mucho”.

Ejercer la profesión de la contabilidad, le ha dado más motivos a Francisco para seguir superándose, por lo que espera continuar teniendo el apoyo del Ministerio de Transporte, que a través de los proyectos de carretera da oportunidad de empleo a los pobladores de las comunidades rurales.

A Francisco le gusta jugar béisbol, deporte que aprendió a jugar desde muy niño, igual le gusta nadar y lo hace perfectamente en las pozas que existen en este municipio de San José de Cusmapa que está a 1,200 metros sobre el nivel del mar en las montañas de las segovias.

“Tengo cinco retos, he cumplido uno de ellos que era nadar, otro es trabajar, estudiar contabilidad, pero todavía tengo dos que me los reservo”, concluye Francisco, que nació con deformidades en sus brazos y en su pie izquierdo, originado por una malformación durante el embarazo de su madre.