Desde antes de perder cualquier elección, la derecha nicaragüense que se define como “opositora” -y que aún pulula en los rincones de la miseria política- se prepara para la derrota.

Estamos en 2015 y ya empiezan los intentos fallidos por elegir a un candidato que se rasgará las vestiduras para volver a ofrecer un paraíso a los votantes; a sabiendas que sus historias no son dignas ni siquiera de una mala telenovela, a pesar de su alto presupuesto.

No es ajeno para nadie que el financiamiento de estos grupúsculos ya está en la vitrina de lo inmoral para ser cobrado con el fin de manchar con banderas rojas y de otro par de colores a nuestras ciudades.

Pero más allá de lo económico –que es lo que los mueve- han iniciado una campaña por seleccionar al títere que gritará a los cuatro vientos que Nicaragua necesita un nuevo presidente; como si los ciudadanos de este hermoso país hubiesen olvidado la miseria en que los sumieron a partir de 1990; estrellándose contra un muro que se sigue fortaleciendo desde 2007.

Con cuentas pendientes que “chorrean sangre”, vuelven a salir los Montealegres y los Chamorros a proponerse como los paladines de la democracia; cuando ni por cerca en sus partidos políticos hay libertad para levantar la mano y proclamarse mejores candidatos.

El PLC en una seria crisis económica no parece ofrecer opciones para competir y se avecina a otra derrota cruel, sin votos que lo saquen a flote y destinándolo a casi la extinción.

El PLI, por su parte, está inmerso en interminables “dimes y diretes” que no hacen más que hacernos apreciar que no pueden ser ni remotamente útiles para representar una oposición inteligente y que construya para recuperar adeptos; en lugar de eso, todos los días los pierden.

De aquí parten los Chamorros que siguen celebrando en salones de hoteles capitalinos la toma del poder de Doña Violeta; enarbolando su apellido para lanzar al ruedo a Cristiana; un rostro que nadie reconoce y que aparece cada vez que estas fiestas cívicas se aproximan; lo mismo que el de la ciudadana dirigente del Cenidh.

Son nombres y apellidos claros que el pueblo de Nicaragua no visualiza como alternativas.

La última encuesta de M&R revela que el 72.5% de los nicaragüenses aprueba la gestión económica del gobierno; el 70.5% aprueba la institucionalidad del país y el 67.9% considera que el estilo del gobierno del Presidente Daniel Ortega es democrático y apegado a las leyes.

Además las proyecciones de crecimiento nacional son más halagadoras para Nicaragua que para cualquier otro país centroamericano, excepto Panamá. Lo han confirmado la CEPAL, el FMI y el Banco Mundial. Somos testigos de cómo Nicaragua crece.

La encuesta ubica a la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, como la personalidad que más goza de popularidad e incluye al Comandante Ortega en el “Top Tres”; comprobando así la enorme credibilidad y confianza que la gente deposita en nuestros líderes.

La inversión continúa llegando a granel, con grupos de alemanes, noruegos, españoles, taiwaneses y estadounidenses, entre muchos otros, que tienen la necesidad de explorar nuestra nación por la gran cantidad de opciones de las que se disponen para empezar negocios.

Y el turismo no se queda atrás, siendo Nicaragua ya un destino exclusivo para celebridades de todo el mundo que no quieren dejar pasar la oportunidad de conocer un paraíso que no tiene comparación; confiando en la seguridad ciudadana que acá se goza para transcurrir sus vacaciones en suma paz.

Hay que fijarse a ambos lados antes de cruzarse cualquier calle; y de esa manera uno puede apreciar el crecimiento de la infraestructura en la capital y en todos los departamentos.

¿Será que alguien no note todos los edificios que se están levantando? Los negocios personales floreciendo en vías donde antes solo se miraba cómo el polvo se regodeaba con el abandono. Hospitales nuevos erigiéndose como árboles frutales, centros comerciales, empresas transnacionales que se instalan seguidamente; y un gran canal interoceánico que ya atrae a gente de mucha plata para invertir.

Por supuesto que hay mucho por resolver todavía; sobre todo en épocas de cambio climático, cuando ya La Tierra empieza a “devolvernos el favor” por nuestro maltrato; y al menos yo, no veo a ningún otro candidato ni ningún otro partido como merecedor de este gran reto; ni capaz de aguantar ni un solo lustro.

¿Ve usted a alguien en la oposición que pueda?

Erick Ruiz José
@Erick_Nicaragua
Periodista TN8