La señora Karlota Ayerdis, padece de hipertensión y de diabetes, todos los días a primera hora de la mañana acostumbra a tomarse sus medicamentos que le permiten mantener estable su presión y los niveles de azúcar, de no hacerlo corre el riesgo de sufrir una serie de síntomas que podrían desencadenar en un infarto o una hemorragia cerebral.

Una persona que sufre de hipertensión es calificado como un enfermo crónico, que debe tener cuidados muy especiales en épocas de verano y particularmente ahora que el mundo sufre los embates del cambio climático, que entre otras cosas es causante de la variabilidad de las temperaturas.

Doña Karlota conoce del cambio climático y sabe que las altas temperaturas son consecuencia de este fenómeno, por tanto asegura ha extremado las medidas de prevención que le permitan mantener estable su salud.

“He escuchado que el cambio climático hace que el sol esté demasiado fuerte, que nos está afectando mucho y que no tenemos que asolearnos tanto, por lo menos las personas que padecemos de presión alta, ya que puede darnos un infarto y por eso me cuido mucho, tengo 62 años y por eso me cuido muchísimo para estar bien”, dijo doña Karlota, quien acudió al centro de salud Sócrates Flores para recibir su medicamento para controlar su presión y la diabetes.

La hipertensión arterial es el aumento de la presión arterial de forma crónica. Es una enfermedad que no da síntomas durante mucho tiempo y, si no se trata, puede desencadenar complicaciones severas a la salud, algo que no quiere sufrir doña Karlota.

Otro que cumple las recomendaciones médicas es el señor Antonio Manzanares, quien también sabe que el cambio climático es el causante que las temperaturas de la tierra se incrementen y por eso constantemente “me siento sofocado por el calor y cansado”.

Para cuidar la salud, don Antonio recomendó a las personas no fumar, no ingerir licor y cuidar la alimentación, hábitos que de ponerlos en práctica ayudarían mucho al ser humano.

“Andar demasiado bajo el sol es fatal para los hipertensos, eso es peligroso y por eso yo tengo mucho cuidado, los que padecemos de la presión no podemos darnos esos gustos”, señaló Antonio.

Tanto doña Karlota y Antonio son atendidos en el Sócrates Flores, en este centro de salud han aprendido a cuidarse para mejorar su salud y evitar ser presas de una alta de presión.

Poner en práctica recomendaciones médicas

El doctor Freddy Juárez, subdirector del citado centro, manifestó que diariamente están saliendo brigadistas de salud a brindar recomendaciones a las familias para que adopten medidas de prevención ante las altas temperaturas.

El galeno indicó que el cambio climático y la variabilidad de las temperaturas, trae consecuencia a la salud, sobre todos a las personas mayores y con enfermedades crónicas.

A estas personas, se les recomienda acudir a las citas médicas, de tal manera que puedan tener garantizado sus medicamentos que les ayuden a controlar sus males, en el caso de presentar síntomas acudir inmediatamente al centro de salud.

“Lo más importante es la prevención, aparte de tomar su tratamiento, es bueno que las personas tomen más líquido de lo normal, porque esto ayuda a hidratar, ya que perdemos líquidos cuando hay calor y podemos tener crisis hipertensivas”, recomendó Juárez.

También recomendaron utilizar ropa clara, holgada para mantener una temperatura adecuada, no auto medicarse, estar en ambientes frescos o climatizados.

El cambio climático que afecta al planeta y particularmente a países vulnerables como Nicaragua, ha hecho redoblar las acciones que ayuden a estar preparados para adaptarnos, sobre todo las incidencias que puede tener este fenómeno en la salud de las personas.

En días recientes la compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, divulgó un documento en el que refiere sobre el impacto del cambio climático y el calentamiento global en Nicaragua. A partir de ese momento, especialistas de todos los campos, incluyendo de la salud, han brindado sus consideraciones sobre qué debemos hacer para mitigar los efectos.