Una protesta pacífica mantienen los pobladores de Villa Sol, al demandarle a los dueños de esta urbanizadora mejorías del servicio de agua potable, tomando en cuenta que la misma no es apta para consumo.

Aglutinados en la Asociación de Pobladores de Villa Sol, las familias han salido este domingo a las calles con mantas y parlantes, a demandar una pronta solución de parte de los propietarios de esta urbanización, ubicada del Cementerio de Sabana Grande, 1 mil 300 metros al suroeste.

Los pobladores solicitan a la urbanizadora que se conecten directamente al pozo de agua potable de Enacal, y no al pozo artesanal que se cavó para suministrar del vital líquido a las familias.

Berman Villanueva, quien forma parte de esta asociación, explicó que las quejas de los pobladores, por la pésima calidad del agua, han incrementado a raíz que muchos se han visto con serias afectaciones en la piel.

“Desde el 2011 el Minsa y Enacal diagnosticaron que esta agua no es apta para consumo humano, tras realizar exámenes físico-químicos y microbiológicos”, explicó el poblador.

Expuso que generalmente los niños y niñas, al bañarse con esta agua, han contraído paños en la piel; y si se consume más de 1 litro de agua en el día, la persona se ve afectada con diarrea y náuseas.

Según comentó este poblador, el hecho que la urbanizadora no quiera conectar el servicio de agua potable al pozo de Enacal (que sí cumple con los parámetros de calidad), es “porque se trata de un negocio redondo”.

Explicó que “la urbanizadora llega a recolectar hasta 320 mil córdobas en concepto de recibos de agua, con lo cual pagan la nómina de los trabajadores de la misma”.

“Hay tarifas excesivas en muchas casas. En viviendas donde solo viven de 2 a 3 personas, salen recibos de 600 y 800 córdobas”, demandaron las familias.

Otra de las pobladoras en protesta, Sandra Palacios, aseguró que hace cinco años, Enacal dio un dictamen en el que refiere que los parámetros físico-químicos de esta agua pueden ser perjudiciales a la salud.

“En 2011 el agua salía color tierra, pero hasta la fecha ha variado el color, sin embargo el mal olor persiste”, expuso.

Refirió que, de acuerdo a los especialistas que realizaron este estudio, “cuando ser perforó el pozo, se tocó una beta geológica que contaminó el agua con minerales no aptos”.

Esta habitante de Villa Sol, indicó que la urbanizadora se comprometió a instalar una planta potabilizadora, sin embargo “no hizo más que instalar filtros, y estos filtros no dan abasto para la cantidad de agua que ocupan todas las familias”.

Los pobladores, aseguraron que ya enviaron una solicitud –con 580 firmas adjuntas- a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), Enacal, Minsa e Invur, para que próximamente puedan gozar de agua potable, y no pesada, sucia, de mal olor y perjudicial a la salud.