El cambio climático está ocasionando serios problemas al medioambiente, y países como Nicaragua están entre los más vulnerables.

Los problemas son variados, pero la escasez de agua es uno de los principales, ya que viene a agravar los históricos problemas de desabastecimiento que han sufridos ciudades como Managua.

Ante ello, la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) está desarrollando un plan especial para llevar camiones cisternas a aquellos barrios donde la situación es más grave, ya que las redes de agua son insuficientes para garantizar el vital líquido más allá de unas cuantas horas al día.

Los barrios Liberia y Revolución, en el distrito I de Managua, son dos ejemplos de este problema. Este viernes, en varias calles las familias esperaban con sus baldes en las aceras esperando los camines cisternas, así como también a los funcionarios de Enacal para compartir con ellos las grandes dificultades que están pasando ante la falta de agua.

Señalan que la problemática tiene más de 20 años, y que se agrava sobre todo en los meses de verano, de tal forma que tienen que recurrir a la compra de bidones de agua para garantizar el consumo y los quehaceres del hogar.

Consultado sobre el tema, el Gerente de Operaciones de Enacal, Humberto Cornejo, expresó que de Asososca y de los más de 200 pozos de Managua se extraen diariamente 130 millones de galones de agua. Sin embargo, afirma que existe el problema del cambio climático, lo que sumado a las obsoletas redes de distribución, limitan el flujo hacia las zonas más altas.

“Eso hace que en período seco, donde hay más consumo en las partes bajas, lógicamente el fenómeno se vuelva un poco más acentuado”, expresa.

Cornejo, asegura que la empresa tiene una amplia comunicación con los barrios que presentan problemas, lo cual es fundamental para el plan de abastecimiento.

“Existe una voluntad muy clara del Presidente Daniel Ortega de atender el fenómeno del abastecimiento de agua potable para todo el pueblo y hacemos nuestro mejor esfuerzo en este sentido”, indica el gerente de operaciones, quien recuerda que se trabaja en establecer un servicio más continuo en todos estos lugares.

Para la población del Barrio Revolución, sin lugar a dudas el agua es el principal problema que padecen.

“Tenemos años de tener este problema. El agua viene, pero muy poco, es un chorrito. Nos tenemos que levantar a los dos o tres de la madrugada, y a veces viene hasta las 5 de la mañana y solo media hora”, lamenta la señora Sonia Parrales Silva.

“Nosotros ya le hemos dicho a Enacal y estamos esperando una solución, porque el agua la necesitamos para todo”, asegura.

Algunas personas afirman que si bien estas dificultades siempre han existido, con el paso de los años se han agravado.

“Hemos ido a Enacal, allí en Asososca, hemos andado todos los del barrio por este problema del agua”, afirma Juan Carlos Estrada, habitante del barrio Liberia.

La joven Keylin Rocha tiene 8 años de vivir en este barrio, y asegura que durante todo este tiempo el agua ha sido la principal carestía. Rocha subraya que está bien que Enacal llegue con camiones cisternas a suplirles esta necesidad, pero cree que esto debe hacerlo más a menudo y no una vez a la semana.

Cabe señalar que este problema no es exclusivo de Nicaragua, existen lugares en Estados Unidos (específicamente el estado de California) donde se han impuesto restricciones obligatorias ante la disminución de las reservas de agua potable y la grave sequía.