En medio del desengaño y en un arrebato que mezclaba el enfado con la 'sed de venganza', su novia decidió coger todos los dispositivos de Apple que él poseía y guardaba como oro en paño y los sumergió en el agua en un bañera.

En total, tal y como recoge 'Mirror', un par de iPhones, un iMac, un iPad y dos MacBooks fueron arrojados al agua, una acción que presumiblemente podría haber terminado por dañar completamente todos los dispositivos electrónicos, valorados en un total que supera los 5.000 euros según el precio que podemos apreciar en la tienda oficial de la marca, en la 'Apple Store'.

Más allá, para culminar la forma en que quiso manifestar su enfado, decidió inmortalizar la escena y subir a la popular red social de Twitter fotografías que hicieran testigo a todo el mundo que las viese de lo que su novio había provocado y del castigo que decidió darle.

Dicen que el amor mueve montañas y que es una fuerza imparable capaz de hacernos luchar sin ceder ante cualquier problema. Sin embargo, cuando todo esto se ve truncado por la sombra de una infidelidad verificada dicha fuerza ejerce un efecto completamente impredecible y en sentido inverso.