El país de lagos y volcanes en 2012 dista mucho del que conoció Vega en la década del 80 del siglo XX cuando vino por primera vez a bailar el clásico Coppelia, junto con la legendaria Alonso y el Ballet Nacional de Cuba (BNC).

La contrarrevolución nicaragüense financiada por el gobierno de Estados Unidos sembraba el terror con bombas y balas para desestabilizar al Ejecutivo sandinista instaurado por el voto popular, tras el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza con el triunfo revolucionario de julio de 1979.

A veces llegábamos a lugares donde nos decían: esta mañana cayeron bombas aquí, rememora.

Cuando terminamos de bailar Coppelia en el Teatro Nacional Rubén Darío, con Alicia en el papel protagónico de Swanilda, nos preguntaron quiénes estábamos dispuestos a actuar en zona de guerra, como en Ocotal (ciudad a 225 kilómetros de Managua), y todos levantamos la mano, relata.

Luego actuamos con el orgullo, pero en el fondo estábamos aterrados como cualquier ser humano, y si yo venía aquí a bailar en tiempos de guerra cómo no venir en la paz, exclama el artista que hoy alterna Cuba con México, pues también es primer bailarín del Taller Coreográfico de la Universidad Autónoma.

Vega impartirá una clase magistral y bailará en el evento de tres días junto a más de 70 representantes de academias o compañías de Panamá, Costa Rica, República Dominicana, México, Honduras, El Salvador y Nicaragua.

Para este bailarín de amplia experiencia internacional, la influencia del ballet de Cuba no se circunscribe a América Latina, pues su escuela es un referente mundial y en cualquier país a donde llega encuentra cubanos en las compañías de danza.

La gala está dedicada a Alicia Alonso porque como dijo el insigne escritor Alejo Carpentier, ella hizo gloria y escuela, y aquí el BNC dejó una huella como la marcada en toda Latinoamérica, asevera en declaraciones exclusivas a Prensa Latina.

En octubre venidero, Vega participará en el XXIII Festival Internacional de Ballet de La Habana y a pesar de que, según dice, todos sus sueños se han hecho realidad continúa disfrutando la escena, a la espera de nuevas luces.

Cuando uno madura en esta carrera, cada vez que te paras en el escenario, como nunca sabes cuál día va a ser el último, pues lo disfrutas como si fuera ese, confiesa.

El artista bailará este miércoles en la ciudad de León, a 93 kilómetros de esta capital, el jueves en Managua y el viernes en Matagalpa, a 130 kilómetros, para ayudar a difundir el ballet clásico y motivar a las nuevas generaciones con su práctica, objetivos del evento.